Por Francisco Rocha García
Aún en la crisis, Sheinbaum vendrá a Sinaloa.
Tras asistir a la 50 Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública que congregó a todos los gobernadores del país en Acapulco, Guerrero, Rubén Rocha Moya recibió de voz de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, el anuncio de que la próxima semana estará Sinaloa, cuando la normalidad social y financiera se debate entre la contingencia que impusieron las confrontaciones de células del crimen organizado.
La deferencia, pudiera ser una oportunidad para que se informen sobre los reajustes a los operativos de combate e inhibición de los delitos que aumentaron desde el pasado 9 de septiembre y que con la llegada de Omar García Harfuch, solamente aminoraron el lunes.
Como en otros tiempos, el momento también implicaría la presentación de resultados que por su envergadura, logren que retorne la confianza entre la sociedad, con respecto a lo que dicen y hacen las autoridades de los tres niveles, contra la crisis que se desencadenó y que este martes se sumó al parte de guerra, el enfrentamiento entre militares y grupos armados en la comunidad de Tepuche, el hallazgo de otros muertos y los ataques a diferentes personas.
Saldos, que se registraron precisamente tras anunciarse la partida del secretario federal de Seguridad y Protección Ciudadana, a quien la Jefa de la Nación instruyó para que viniera, como aconteció hace aproximadamente 9 días.
De cualquier manera, el aviso de la titular del Poder Ejecutivo mexicano sobre que recorrerá Chihuahua, Sonora y nuestra entidad, alentará entre los sectores productivos y ciudadanos, la posibilidad de que traiga algo que contribuya a mejorar las graves circunstancias.
Y que se cree sopesarán los pobladores en torno a la eficacia o la debilidad de los dispositivos que se aplican para poner fin al fastidio colectivo en que se sumieron muchos sinaloenses, principalmente los que habitan los municipios del centro del estado, donde se centró el conflicto.
La dama, aludió específicamente en el encuentro con mandatarios de este 10 de los corrientes, al panorama que priva sobre inseguridad pública y contra el que afirmó que disminuirá en breve.
Es cuestión de observar que si lo dijo así, habrá un efecto de correspondencia que verán los ojos de la ciudadanía, que está ávida de que las cosas regresen a su estado de calma y que permitan que los tradicionales festejos decembrinos entre los que destacan la Navidad y el Año Nuevo, no alteren más la vida de quienes pacíficamente buscan protegerse ante el miedo de las balaceras, levantones y agresiones contra viviendas y empresas.
O no habrá noche de paz, como se quiere.
¿Podrá Osuna derribar los viejos vicios del transporte?
Y Marco Antonio Osuna Moreno, director de Vialidad y Transportes se “aventará el tiro” de poner en marcha una reingeniería de todas las rutas urbanas de pasaje de la capital y de otras ciudades que asi lo requieran.
¿Lo podrá hacer después de tantos años que permanecieron sin cambio alguno?
Lo dijo frente a un testigo de peso como lo es Feliciano Castro Meléndrez y hasta complementó que se modificarán los antiguos itinerarios que por décadas permanecieron inamovibles.
Es un reto que significará esfuerzos y semanas completas de acciones concretas. Y de romper con inercias que se convirtieron en reglas con vicios que frenaron la actualización de los recorridos.
Es tiempo de ajustes en esta área y de cambiar por lo menos en lo esencial para que los ciudadanos cuenten con un sistema de transportación que esté a la altura de la modernidad urbana.
Pese a violencia, el turismo es estable.
Aún con la inseguridad que se presenta y con las continuas alarmas de las oficinas del ramo de Estados Unidos, en lo que va del año, arribaron al estado más cinco millones de turistas extranjeros y nacionales.
De acuerdo a los datos de la secretaria de Turismo, Mireya Sosa Osuna, se tuvo una derrama económica de 33 mil millones de pesos que reforzaron la economía local a pesar de todo lo que se dice en contra.
El éxodo turístico que incluye la llegada de cruceros, significa que muchos paseantes de otros países y entidades, tienen confianza en lo que se hace y se promueve.