De Golpe Bajo Por Francisco Rocha García

Tregua entre Rocha y Cuén obliga a guardar las armas

Y a centrarse en atender las demandas escolares que abundan

Después de la serie de forcejeos que distanciaron al gobernador Rubén Rocha Moya de su aliado Héctor Melesio Cuén Ojeda, se declaró una tregua política que, temporalmente, disipó el riesgo de inestabilidad.

Sin embargo, fuera de ese repliegue que estableció, el fin de semana el Ejecutivo paró en seco al grotesco alcalde de Mazatlán, que acusó a su secretario Particular, el panista Alejandro Higuera, de endeudar al ayuntamiento porteño de manera irregular.

En su conferencia Semanera de este 29 de los corrientes y muy temprano, al entrelazarse con el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador desde la sede de la Mañanera, el mandatario local se concentró en poner en marcha el ciclo escolar 2022-2023 y en resolver el drama en que se encuentran el aparato educativo sinaloense a causa de que el hampa destruyó gran parte de éste, al grado que algunos estudiantes no pudieron acudir a clases.

En el recién comienzo de las actividades lectivas para el periodo 2022-2023 de la Universidad Autónoma de Sinaloa, a muchos les extrañó la ausencia del fundador del Partido Sinaloense y, la presencia del titular del Gobierno de Sinaloa que se presentó en “son de amor”, confirmó que cada día se agranda más la distancia entre los viejos aliados.

Pero en el fondo también expuso esa manifestación, cuyo sentimiento estableció que no iba en plan de guerra ese día al recinto universitario, que para acabar de momento con la crispación, es mejor guardar las armas y desactivarlas.

Y la tranquila expresión del pasista Héctor Melesio Cuén Ojeda, de que son amigos de toda la vida, entre otras consideraciones, augura una etapa de calma en la relación de los dos oriundos de Badiraguato.

En un proceso en que los dos seguirán con sus proyectos y simpatías hacia personajes que están en la carrera por la Presidencia de la República, como buenos jugadores que se sabe, “tienen sus gallos”.

A menos que caiga una tormenta como las que se anuncian.

Lo importante, es que por lo pronto, las aguas retornaron a sus cauces y no hay peligro de que se desborden.

Rubén Rocha Moya, se dedicó a atender las demandas de los padres de familias, maestros y estudiantes que quieren estar en las aulas y no cuentan con las condiciones para ello.

Y de pasada, le pegó un rozón a la voraz Jhenny Judith Bernal traía entre ojos, otros fines que no eran los torales al buscar la Dirección General del Instituto de Protección a Personas Defensoras de los Derechos Humanos y Periodistas. Todavía el Congreso del Estado no le aprueba el presupuesto de 29 millones de pesos para operar el ejercicio del 2023, y apartó para gastar el 80 por ciento en sueldos oprobiosos, servicios de chofer, secretario particular y una flotilla de carros a la puerta.

Quien quita y hasta pretenda pagar a una empleada doméstica para su casa, “por debajo del agua”. Es obvio que si se atrevió a cometer un agravio de esta dimensión, podría ser capaz de muchas cosas más.

En principio, la cantidad que demanda, es muy ominosa, aún con la modificación que aparentemente hizo de bajar a 24.5 millones de pesos.

No cabe duda que sus ambiciones son incontrolables, porque ese monto sigue en las nubes.

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