El regreso de Rocha a los pueblos indígenas signa compromisos
Rogelio Guerra, suma simpatías contra el dirigente del STASAC
Como en el principio de sobre aviso no hay engaño, el gobernador Rubén Rocha Moya viajó al norte del estado para reunirse con los 18 gobernadores de los pueblos indígenas de Ahome. Ya superado el mandato de la Suprema Corte de la Justicia de la Nación, que destrabó los nudos de instalación de la planta de fertilizantes en el puerto de Topolobampo, llegó a pesar de correr los riesgos de las posturas contrarias de quienes tuvieron un resultado negativo el día de la justa democrática.
Aparte de hacerlo para cumplir con la palabra empeñada de ratificar el agradecimiento, tanto a quienes votaron por el sí y a quienes se inclinaron por el no en la consulta, quiso verlos de cara a cara y reafirmar sus respetos a las familias originales.
El interés del mandatario siempre osciló en la realidad de que todos participarán, en un sentido u otro, pero que resolvieran.
De manera complementara, extendió su mano a los nativos de la etnia Mayo Yoreme con quienes se desplayó para emprender acciones que refuercen la identidad de las comunidades.
Y se comprometió de nuevo, a atender los históricos rezagos que no obstante los reclamos ante los gobiernos anteriores, no prosperaron.
Incluso, el Ejecutivo comprometió para resolver en breve, la reparación del camino a Lázaro Cárdenas que consta de 21 kilómetros, que se revestirá para en una segunda etapa entrar a la pavimentación hidráulica.
Frente a Librado Bacaseguas Elenes, presidente del Consejo Estatal de Cobanaros y Pueblos Yoremes Mayo de Sinaloa, les reiteró el oriundo de Batequitas, Badiraguato, que su gobierno jamás discriminará a los grupos étnicos que todavía le quedan a la entidad y a México.
La visita, obviamente que sirvió como un remache a la afirmación del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, que aseguró que no hay dudas de que se construirá la planta de fertilizantes, tras agotarse lo que mandató el Poder Judicial de país.
Rogelio Guerra, suma simpatías para suplir a Julio en el STASAC.
Al acercarse la renovación de la Secretaría General del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán, cuyos socios ya no quieren más a Julio Duarte Apan, por su docilidad ante la parte patronal que es el alcalde en turno, los sectores internos se comenzaron a reagrupar en torno a la figura de Rogelio Guerra, que como trabajador, se atrevió a restregar al desaforado edil, Jesús Estrada Ferreiro el que los tuviera “boca abajo”.
El muchacho con valentía se enfrentó en un round sorpresivo contra quien arribó al poder municipal y los hizo sangrar hasta los tejidos más profundos en sus conquistas laborales que se demeritaron en los últimos años.
Ante el desafío, Jesús Estrada Ferreiro intentó neutralizarlo, aunque no le alcanzó el tiempo, porque el Congreso del Estado, lo depuso del cargo. Es decir, quiso seguir con un directivo a modo, como lo es Julio Duarte Apan, que resultó ser uno de los peores de la historia sindical, de los que se tiene memoria.
Este titular del STASAC, hizo mancuerna con el presidente municipal para dejar en condiciones de triza todos los avances que a través de la lucha y las negociaciones se adjudicaron.
Nadie desea seguir en las mismas.