En un lo que es un juego político de embone y refuerzo, Miguel Ángel López Miranda emprendió una cruzada cuyo fin impuesto es juntar todas las piezas del rompecabezas que está a punto de concluir para cohesionar la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos de Sinaloa.
Entre otras estrategias que encabeza para reforzar todos los frentes de la agrupación de ejidatarios, comenzó a atar los cabos que ante los nuevos escenarios políticos y sociales, se soltaron temporalmente.
Al frente de lo que es todavía la Confederación Nacional Campesina ya superó las fuertes embestidas de los opositores y de los detractores que intentan acabar con un organismo, al que lo sostiene la historia y las grandes hazañas de productores sociales y líderes que no solamente la levantaron como un puntal del Partido Revolucionario Institucional, sino como un cuartel de lucha y de trabajo en pos de la producción y comercialización de alimentos del agro.
Miguel Ángel Miranda López, se reunió con miembros los diferentes comités campesinos que se dispersan por todo el estado y en El Carrizo, las mayorías se comprometieron a recuperar el valor de lo que fue una trinchera de acción que les ayudó a resolver múltiples demandas a través de las décadas en que operó en la entidad.
El dirigente cenecista, despliega una labor de concientización de los grupos de labradores del campo que necesitan, más que nunca, movilizarse desde una organización que tiene experiencia de defensa de sus intereses.
Están conscientes de que si no se integran en un solo frente, nadie los hará por ellos, independientemente, de que saben de la capacidad con la que cuentan para “tomar el toro por los cuernos”, sin necesidad de bules para nadar ajenos.
Pronto, se verá una Liga de Comunidades Agrarias, viva y vigorosa.