El encuentro Adán-Cuen no fue del gusto de Rocha
Pese al atajo que significó el arribo del fin de semana para que se enfriara la caliente señal que envió la fotografía que invadió las redes sociales, es seguro que el gobernador Rubén Rocha Moya no le pareció que su ex secretario de Salud, Héctor Melesio Cuén Ojeda se apoderara de los espacios de la opinión pública en compañía del Ministro de Gobernación Federal, Adán Augusto López, quien tiene la categoría de presidenciable.
Peor, si antes no corrió la cortesía del ex funcionario de informar a través de una tarjeta o de una llamada telefónica, aunque ya no tiene la obligación como les asiste al resto de los integrantes del gabinete de Sinaloa, del viaje que realizaría a la Ciudad de México en el que fácilmente estuvo una semana completa.
Es verdad que el líder moral del Partido Sinaloense ya no está bajo las órdenes del mandatario, pero finalmente le asiste a éste, ejercer como lo haría cualquiera en su lugar, porque asi le corresponde, la modelación estratégica de todo lo que se refiera a control político.
En aras de que la estabilidad no se le salga de las manos y no se repitan dramas como el que recientemente se registró con el alcalde de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro, que además de ser desaforado está a punto de ser inhabilitado por el Supremo Tribunal de Justicia del Estado para ostentar cargos públicos o comisión alguna.
Y que durante meses, puso en riesgo la tranquilidad y las condiciones positivas de trabajo para el aparato burocrático estatal y para la ciudadanía que se llegó al nivel del enfado por el escándalo que estalló y que parecía interminable.
Héctor Melesio Cuén Ojeda, no oculta ni esconderá nunca sus firmes aspiraciones por la gubernatura de la entidad. Este fue uno de los motivos que expuso el Ejecutivo local para sacarlo de su gabinete, entre otras que más que argumentó en su momento.
En más de una ocasión, le recriminó al ex titular de la SS que se dedicara a laborar en su área y se dejara de hacer proselitismo.
La gráfica de la reunión, elevó la temperatura política porque se afirma que el Secretario de Gobernación, busca alianzas precisamente en todas las entidades del país, que impulsen su candidatura para la sucesión de su jefe y paisano, Andrés Manuel López Obrador.
Podría verse la visita del pasista a la oficina del segundo al mando de la república Mexicana, como un “brincarse las trancas” antes de tiempo y sin solicitar la venia de quien aprueba o desautoriza.
Más, cuando el oriundo de Batequitas, Badiraguato, independientemente de mantener una relación institucional con Adán Augusto López, le deba respeto y agradecimiento a otro de los principales pretensos: a Ricardo Monreal, quien “le metió toda la carne al asador” para que saliera como abanderado y luego para que triunfara en las elecciones del pasado seis de junio.
La primera parada en la arena, será para pelear por el Senado y se supone, que el gobernador lleva por lo menos mano, aunque las negociaciones centrales las definirá quien surja como candidato a la Presidencia de la República.
El fundador del PAS desea lograr un escaño en la Cámara Alta, al igual que el edil de Mazatlán, Guillermo Benitez Torres, y la Secretaria de Educación Pública y Cultura, Graciela Domínguez, porque eso les daría un inusitado poder sucesorio para el 2027. O Gerardo Vargas Landeros, munícipe de Ahome.
En ese complejo panorama, están muy pendientes de que no se les meta alguien por delante, el Secretario General de Gobierno del Estado, Enrique Inzunza Cázarez y el malévolo, Alejandro Higuera Osuna, secretario particular de Rubén Rocha Moya, sobre quienes tiene preferencias.
Ellos, son especialistas en golpes bajos e intriga profesional y no descansarán en aconsejar a su superior para que pare en seco las pretensiones, de quien desde el Partido Sinaloense, opera hábilmente para seguir en la jugada.
Ambos, consideran que el viajero a la Cdmx, no hizo bien la maniobra que empezó a incomodarlos.
Desmantela Gámez al equipo de Estrada.
Con el hacha de guerra en mano, el presidente municipal de Culiacán, desmantela el equipo o todo lo que huela a su antecesor Jesús Estrada Ferreiro. A la renuncia de la tesorera Guillermina Soto González, tumbó las cabezas del Secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Mauricio García Rodríguez y del Director de la Policía Preventiva, Edgar Manuel Villanueva, que por cierto, solo se dedicaron a las pasarelas sociales.
También nombró al periodista Carlos Valenzuela, como Coordinador de Comunicación Social.