Gerardo, convocado a ser el mejor de los alcaldes
Arranca su mandato en la unidad con un proyecto que no para en Ahome
Tras instalarse los gobiernos de los 18 municipios el primero de enero, el de Gerardo Vargas Landeros, de Ahome, está llamado a esforzarse para ser el mejor de los alcaldes. La plaza que es grande, que fue en una época una de las más atractivas tanto para vivir como para invertir a nivel país, le aporta una ventaja ante el resto de los munícipes.
Pero también un reto de reivindicar esa categoría que las autoridades federales le adjudicaron.
Es indiscutible que ya se les adelantó en el camino a sus homólogos sinaloenses que se dispersan en las municipalidades. Desde antes de asumir, emprendió gestiones ante los diferentes responsables de áreas del Gobierno Federal, ante los que abrió puertas y ventanas para tratar temas de urgencia por atender.
Y les sacó compromisos y acuerdos.
De principio, el ex secretario general de Gobierno del Estado, designó a un gabinete equilibrado y con experiencia. Conjugó la juventud que genera energía con la madurez de quienes saben de la administración pública. Al que su historial los avala incuestionablemente.
Antes de tomar las riendas del centro de poder ahomense, Gerardo Vargas Landeros amansó las aguas que pudieron desbordarse en algún momento a causa de las elecciones recientes y fumó la “pipa de la paz” con todos los líderes sociales y políticos.
Todos, coincidieron en trabajar por las familias de este municipio. Alli en esos encuentros le dio vuelta a la página electoral.
Por su años de nado en los revoltosos mares de la política, es evidente que su nivel de operador le dá para seguir hacia arriba en un proyecto que respaldan también muchos pobladores de Sinaloa.
Su carrera no termina en el Palacio Municipal, y desde ya, comienza la competencia para el 2024 y el 2027.
Por eso, el edil mide, revisa e inspecciona cada centímetro que de tramo que recorre.
Igual por ello, los funcionarios están bajo la mira de no fallar. Menos de mentir, robar o traicionar.
En Navolato, gravísimos errores al empezar.
Por dónde iniciaron pésimamente las cosas, fue en Navolato. La alcaldesa Margoth Urrea Pérez no tuvo manera de cabildear la aprobación de los regidores para nombrar al Secretario y al Tesorero del Ayuntamiento.
Esa falta es histórica, porque pusieron en marcha un mandato sin cabezas vitales. Las firmas de ambos personajes son jurídicamente necesarias. Sin ellos no se mueve nada.
La ausencia de pericia de la muchacha, fue lo que ocasionó ese gravísimo error para allanar el funcionamiento de la institución.
Está por demás señalar que carece de asesores que le resuelvan esos detalles que traen grandes y ominosas equivocaciones.
Con Jesús Estrada Ferreiro en Culiacán y con Guillermo Benitez en Mazatlán, para la sociedad, será más de lo mismo.