De Golpe Bajo Por Francisco Rocha García

A lo bandido, la convocatoria del SNTE 27

Roberto Cruz e Imaz, detrás de la riña por MC

Al “Modus Operandi” de los bandidos y sin cumplir la palabra de tomar acuerdos para abrir un proceso electoral parejo entre los aspirantes, luego de que los maestros les reventaron momentáneamente la maniobra sucia, los dirigentes mexicano y sinaloense del magisterio federalizado, Alfonso Cepeda y Edén Inzunza, liberaron la convocatoria la noche del 20, que se develó como la copia de un fraude anunciado.

La trampa que se tendió y que se visualiza como la farsa más grotesca y ofensiva está en que el Reglamento de Elecciones que para este caso contempla la apertura de las casillas por solo tres horas.

En ese lapso deberían depositar su voto, más de 32 mil miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación con derechos políticos y laborales activos en la entidad, lo que es evidentemente imposible.

Sin embargo, la preparación del engaño, que se inició desde antes de la pandemia del Covid-19, obligó a los directivos nacional y local a rasurar el padrón de militantes, que lo rebanaron hasta forzar una reducción de alrededor del 12 por ciento del universo de profesores.

En síntesis, sufragarán únicamente los que las brigadas del grupo en el poder seccional registraron en formatos personalizados, a los que amenazaron y por miedo se doblaron, a los que prometieron mejorar las categorías o los tentaron con otorgar nuevas plazas para sus familiares.

El resto, que se pueden contar por millares, lo dejarán fuera de la contienda.

La convocatoria que se lanzó, siguió la ruta “Fast Track” y la manejaron como una reactivación del suceso aparentemente electivo, a pesar de que no responde a los nuevos tiempos que se viven.

 No se acató el hecho de analizar la misma para diseñar un nuevo documento, pero burlonamente se adaptó a los intereses de los dirigentes que se niegan a salir del gremio.

Porque incluso, se intentará rechazar el registro de las planillas que antes de la suspensión de las elecciones que se emprendieron, se aceptaron. Y hoy después de la contingencia que se reanudaron, al morir algunos de los participantes, les niegan la posibilidad a los abanderados de reponer a sus integrantes.

Con la intención de eliminar en el camino a quienes están en contra del oficialista prospecto Genaro Torrecillas, lo que puso en grave riesgo de quedar sin intervenir a Carlos Rea, Jaime Valdez y Sergio Campas. Asi de fácil está el caso.

El proceso electoral se maquinó tan burdamente, que se realizará tan rápido como nunca hubo otro en la historia: del 21 de octubre al 8 de noviembre, ya cuando como lo estilan los priistas, retacaron las urnas de antemano.

En medio de la treta, seguramente se soltarán los demonios del SNTE y habrá graves consecuencias.

La gresca por el poder de Roberto e Imaz.

No hay otra causa que la ambición por el poder, lo que se trasluce en la renuncia de Christian Palacios a la dirigencia de Movimiento Ciudadano en el estado y que impulsan Roberto Cruz Castro “El Güero” y el principal beneficiario de los dineros emecistas, el empresario Mario Imaz, a quien le gustó usar sin merecerlo los acojinados asientos de las curules en el Congreso del Estado.

No hay pena. No deben olvidar como llegaron tanto uno como el otro a la cima de Movimiento Ciudadano. Surgieron de francas y vergonzosas imposiciones. Como tampoco pueden guardar en la caja de la amnesia, quienes realmente llevaron a perder el registro de ese partido.

El ex secretario de Economía en el Gobierno del Estado durante parte del periodo 2010, que mueve los hilos de quienes hoy dimiten al cargo, no tiene cabida en ningún lado. Con todos sale de pleito y como mano detrás del trono, se encorajinó con Dante Delgado Ranauro, a quien le pidió que lo colocara en las riendas del instituto. Ello sin existir elementos meritorios.

Solo porque es el pariente de un amigo del líder nacional.

Asi como lo quiso hacer Roberto Cruz Castro, se colgó de las riendas Mario Imaz, a través de un compadre, sin ser político y sin ser militante.

¿De qué se admira?

Fue producto del mecanismo del aplaste a las bases y cuando fue diputado local, no hizo campaña. Recibió puestos de regalo.

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