De Golpe Bajo Por Francisco Rocha García

¿A quién creer?

A punto de que la campaña por la gubernatura entre a su último tramo en Sinaloa, no se explica entre los electores porqué algunos de los candidatos se obstinan  en asegurar que están arriba y, presas del nerviosismo, solo validan sus propias encuestas, lo que muestra la evidencia de que más de alguno engaña.

Los resultados de comicios pasados, ridiculizaron sondeos de preferencias del momento que empresas de corte nacional del ramo procesaron y que luego buscaron en el recurso fácil del auto justificación, seguir vigentes como negocio. Y lo malo, es que lo lograron.

Cegados por una obcecación, tampoco existe razón para que los abanderados de Morena-PAS, Rubén Rocha Moya y del PRI-PAN-PRD, Mario Zamora Gastélum, insistan en cerrar el círculo de la competencia al dúo que representan y discriminar a los seis restantes de los contendientes.

No hay nada que los avale para creer que van solos, más que sus dichos que se pierden entre un electorado que nos les tiene confianza.

¿Por qué el segundo, no debe emitir aires de falso triunfalismo al igual que el segundo que sabe que todavía no cae el último out?

Porque no es el priista Aarón Irízar López, que pudo ser la mejor carta para la sucesión gubernamental.

Y porque, el mochiteco no es un personaje de agallas o curtido en batallas en las que el voto sea su principal arma. El fracaso es su marca y las derrotas electorales, fueron, son y serán el pan que come cada vez que participa.

Carece de las virtudes que le quieren colgar y el grito desesperado de su suplente en el Senado, Heriberto Galindo Quiñónez, para que los aspirantes a la silla sinaloense de Fuerza por México, Rosa Elena Millán, y el de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix, renuncien a sus propósitos para sumarse el de Mochis, no es más que el reconocimiento de que va para abajo.

De allí vienen las acusaciones que hace a los contrincantes, tramposas por supuesto, y en las que inmiscuye a su familia para chantajear.

Tanto Mario Zamora Gastélum como Rubén Rocha Moya, no deben olvidar que un proyecto no se construye en una jornada de proselitismo.

Es grave que ignoren que Rosa Elena Millán y Sergio Torres Félix, construyeron sus candidaturas a través del tiempo. De su desempeño en los cargos públicos que ostentaron, de sus relación y la escucha que tuvieron con los pobladores. Y del anuncio y emprendimiento que hicieron para lanzarse en pos de su objetivo.

Los que no edificaron, entonces, ¿por qué tendrían que estar en la cima? Probablemente solo porque los designaron a “chaleco”. No es asi. En cada elección, la gente revisa el historial y las luchas que sostiene cada uno de los pretensos.

La población no es ingenua y nunca lo fue. Por años, se aprovecharon de su nobleza.

El ahomense priista-panista–perredista, siempre sostuvo que ganaría en 2018 José Antonio Meade Kuribreña, y como si siempre le sucediera lo contrario, quedó de rodillas y luego aplastado.

Hoy pregona, que ganará él pero eso está por verse.

E igual que Rubén Rocha Moya, ignora que un corredor los podría rebasar por el carril tercero. Especialmente, en una pista donde alguno de los seis, despega sigilosamente y por quien millares de ciudadanos están en movimiento.

El juego sucia y la inexperiencia de Gladys.

A Gladys Obeso, le convendría guardar silencio porque navegó en las aguas lodosas del asalto y las traiciones desde que arrebató a cientos de damas que se la partieron el día de la Asamblea Constitutiva para lograr el nacimiento del Partido Fuerza Social por México, que al final se modificó el nombre a Fuerza por México. Aquel domingo 15 de diciembre del 2019 los operadores sudaron frío por el esfuerzo sobre humano que desplegaron para completar el número de asistentes, pero ella no estuvo en el salón Figlostase.

Asi de sencillo.

Como varios que deambulan por los partidos y con hábil facilidad emigran de uno a otro, la muchacha fue candidata de regalo del Partido Acción Nacional. Luego renunció a la Secretaría General que no se merecía de FXM y se sumó a la alianza PRI-PAN-PRD, con el argumento de que no la tomaban en cuenta.

¿Y ella a quién le pidió parecer cuando le obsequiaron la Delegación Nacional en el estado de ese naciente organismo, sin tener derecho alguno?

No se acuerda que como una extraña paracaidista se presentó en las oficinas temporales que se localizan en Culiacán por la calle Manuel Romero en la Chapultepec y para que no le restregaran su abusiva actitud, aclaró que en FXM no debían existir celos ni envidias. Lo expuso como escudo, para que no la repudiaran, aunque el rechazo se expresó con un profundo silencio.

Casi 300 féminas, con credencial de fundadoras en mano en los días subsiguientes, tomarían las calles de la capital de Sinaloa, para desconocerla.

Empero, alguien paró esa “bola de nieve” que se le venía encima.

Hoy se dice ofendida. La realidad es que no tiene nada qué hacer en ningún partido. No es para eso.

Atando cabos sueltos en Ahome.

Más al norte de la entidad, el abanderado a la alcaldía de Ahome por Morena-Partido Sinaloense, Gerardo Vargas Landeros, ata meticulosamente los cabos que considera, en cierto instante quedaron sueltos.

El ex secretario general de Gobierno del Estado, limó asperezas con quienes en un principio optaron por no abrirse de capa y bajo reserva, quedaron a la expectativa de ser llamados por las figuras más trascendentes del morenismo de Sinaloa, que luego los sumó y multiplicó al equipo.

Ya recorrió en varias ocasiones el territorio y empeñó su palabra con los pobladores de la ciudad y de las comunidades rurales. Y llamó la atención, el particular interés que mostró por los nativos de los pueblos indígenas que le refrendaron su apoyo y confianza. Que estaban a la espera de que los tomen en cuenta.

El líder de Fuerza Trébol, entrará a una etapa de afinación de detalles para asegurar que todo salga bien. De eso no hay duda.

 

 

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