De Golpe Bajo Por Francisco Rocha García

Cuén, remitente y destinatario en el correo político

 Manda señal de fuerza y recibe contra mensajes intimidatorios de PC

Liberó humo moreno la chimenea de su caravana el sábado pasado

Con una movilización copiosa que se elevó a grado de caravana con chimenea, Héctor Melesio Cuén Ojeda corrió su primer acto de precampaña, de otros que seguirán en los días que se aproximan. A la fuerza con la que entró a la ruta pre electoral como aspirante a la gubernatura, el presidente del Partido Sinaloense se convirtió misteriosamente en remitente y destinatario de dos mensajes políticos que auguran, del nivel en que se desarrollará el proceso de este año.

El más grande de toda la historia.

De ese cañón simbólico la chimenea del convoy que a travesó varias ciudades de Sinaloa el sábado, como en los códigos indios, salió una estela constante de humo moreno, que reafirmó que hay prácticamente un acuerdo con Movimiento de Regeneración Nacional para lanzarse con candidaturas comunes para alcaldías y diputaciones.

Con todo y la oposición que existe entre algunas figuras morenistas que salieron a condenar una idea de esta naturaleza.

Esa estela humeante que se elevó en la atmósfera política estatal, significa que es imposible que se logren consensos con Movimiento Ciudadano, con cuyos directivos no hay ni visos de negociaciones.

Por las columnas humeantes que colorearon morenamente el ambiente y las banderas que se desplegaron de igual matiz, todo indica que la comunión para llevar abanderados a legisladores y a presidencias municipales, se procesó por demás con tiempo.

Uno de esos compromisos podría levantar como la buena para competir por la silla de la capital del estado, a la diputada local Angélica Díaz Quiñónez.

No hay otra que tenga la talla para desempeñar un papel decoroso y con éxito.

En cambio, la señal que recibió en contra Héctor Melesio Cuen Ojeda, fue la minuciosa revisión que en un restaurante culiacanense de su propiedad, desplegaron elementos del Instituto de Protección Civil del Estado, en aras de clausurarle, tras argüir que no había sana distancia entre las mesas de los comensales en tiempo de rebrote del Covid-19.

No es ocioso que el líder del PAS se ponga “el huarache antes de espinarse” cuando acusa sospechas y maniobras contra su proyecto. Cada vez que se aproxima o se llega la época electoral, desde los círculos del poder le tienden trampas, por el peligro que representa en las elecciones.

No lo quieren dejar ser gobernador.

Todavía se recuerda aquel 2018, en que sus adversarios, movieron a los titulares de juzgados y al de la Fiscalía General de la República, a fin de que reabrieran una imputación por presuntas faltas electorales, que jamás prosperaron porque no había elementos para configurar la materia.

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