La LCA desentierra el “hacha de guerra” hacia la sucesión
Demanda al PRI que por justicia, les conceda candidaturas
Difícil que alguien iguale en el tricolor la labor de Faustino
Cuentan con cuadros hasta para competir por gubernatura
Desde que asumió la presidencia de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos de Sinaloa, -en la segunda quincena de octubre de 2018-, Faustino Hernández Álvarez desenterró el hacha de guerra y en una cruzada para reconquistar los territorios perdidos de los labradores del campo, transformó las diferentes plazas del estado, en visibles campos de batalla.
El escenario político electoral pareciera ser el último en adentrarse, pero ayer dirigió el primer grito beligerante hacia donde se disputarán las candidaturas del PRI que para el 2021, colocarán a gobernador, a alcaldes, al igual que a diputados locales y federales.
Con el rostro pintado con colores guerreros, el dirigente ejidal, uno de los pocos sobrevivientes de la catástrofe comicial del 2018, hizo sonar los primeros tambores.
Ante los representantes de los medios de comunicación, este 24 de los corrientes, mandó un mensaje muy directo a Alejandro Moreno Cárdenas directivo mexicano del Partido Revolucionario Institucional “Alito”, que en la última sesión de Consejo Político Nacional monopolizó lo que será la nominación de abanderados a cargos de elección popular.
El diputado local priista al anunciar que del 26 al 28 se realizará el Congreso Extraordinario de la Confederación Nacional Campesina, aprovechó para puntualizar a los altos mandos del tricolor que no se vayan a equivocar.
Que en la elaboración de la lista de aspirantes a participar en la competencia del año entrante, por justicia, debe tomar en cuenta el intenso trabajo que despliega a lo largo y ancho de la entidad la clase campesina.
Y que tienen suficientes cuadros de valía para contender por el poder estatal Ejecutivo y el Legislativo, asi como por los 18 ayuntamientos y las regidurías.
En ese tenor advirtió que “haremos lo propio” para que no nos dejen por fuera.
Realmente, a Faustino Hernández Álvarez es difícil que alguien al interior del Revolucionario Institucional lo baje del caballo que monta. A la mejor, rebasó los niveles a los que pensó llegar con la labor que desenvolvió desde que arribó a la LCA.
No hay quien lo iguale en la ruta que se trazó en el rescate de lo que les arrebataron a los ejidatarios. Les declaró las hostilidades y las llevó a la práctica hasta sus dominios a los voraces y malos industriales agrícolas.
Se posicionó en las oficinas gubernamentales que por años, a través de los funcionarios, engañaron a los productores sociales, con los cuentos de apoyos y la comercialización de los alimentos.
En el Congreso del Estado, libra peleas contra los opositores que tratan de vulnerar lo que cree son aspiraciones legítimas para el progreso de los ciudadanos.
Y, por último, enfocó sus baterías hacia donde se toman las decisiones del partido en el que milita.
Va a la defensa del derecho y el trabajo que vía los 24 Comités Municipales tienen sus líderes e integrantes, al ser una de las únicas columnas que le quedan al priismo para registrar una defensa digna.
Que refuerza además la estructura que se dedicó a construir en todos los rincones del estado mediante los nuevos y activos Comités de Base Social que involucran tanto a campesinos como avecindados. A comerciantes y a profesionistas. Y a todo lo que se mueve con sentido humano.
Mientras que las confederaciones de Trabajadores de México y la de Nacional de Organizaciones Populares, lucen desmanteladas.