De Golpe Bajo Por Francisco Rocha García

A 11 de agosto del 2019

Ante una acción, Suntuas Académicos, alista una reacción

A unos días de iniciar el ciclo lectivo 2019-2020, los integrantes del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Sinaloa-Sección Académicos resolvieron cerrar filas para repeler lo que serán la segunda y tercera ofensiva que el Gobierno Federal les prepara. Desde la primera alerta que todavía no se consuma pero que acecha las libertades entre los universitarios, los obligó a estar listos con una reacción de doble efecto.

A la supuesta reforma que se afina desde el partido en el poder nacional, y que se dirige a tomar el control del cambio de autoridades, les acumularon la del proyecto para crear una “ley marco” que se aplicará en todo el país. Traería desventaja y pondría en riesgo la estabilidad de muchos miembros de la clase trabajadora, porque anularía la jubilación dinámica.

Y encima de la suela de esa bota aplastadora que les apunta directo al cuello, les remiten los avisos intimidatorios de que no habrá recursos extraordinarios, necesarios para cubrir las necesidades en la docencia, la investigación y la extensión de la cultura.

Frente a ese ardid por demás contradictorio, el Maestro en Ciencias José Carlos Aceves Tamayo defiende que hay un acto de perversidad completo, porque la UAS resultó como la segunda institución de enseñanza superior que más crecimiento institucional y cobertura para los estudiantes registra en el país. La primera es la Universidad Nacional Autónoma de México.

Del 2013 al 2018, la casa de estudios amplió su matrícula para los alumnos en un 29 por ciento, pero de manera contrastante el presupuesto solo subió en 9 puntos porcentuales.

Las actuales autoridades federales, siguen la ruta de Enrique Peña Nieto que redujo el financiamiento externo. Las nuevas, lo quieren exterminar.

No es un invento. Un informe de la Secretaría de Educación Pública el pasado julio de los corrientes en el marco de la Segunda Jornadas de Diálogos con la Confederación Nacional de Trabajadores Universitarios, se reconoció que nueve universidades, entre las que destaca la UAS, trabajan con gran compromiso social porque a pesar de las adversidades elevaron el número de espacios educativos y privilegiaron el binomio de calidad-eficiencia.

La ironía de la embestida que se planea está en que si el cobijo para la comunidad escolar aumenta, las partidas presupuestales disminuyan y se acaben los apoyos emergentes.

Sin entender que el dinero que se destina a la educación pública, nunca será un gasto sino una inversión, porque solo a través de la enseñanza se podrán resolver los problemas de la sociedad.

Aparte, José Carlos Aceves Tamayo plantea que buscan imponer un sistema nocivo contra la clase trabajadora. Y asegura que tratarán de sensibilizar al Gobierno Federal para entrar a ser parte de un sistema, pero que respete el derecho de los trabajadores.

Sin embargo, se reagrupan en un solo frente y junto con maestros y trabajadores administrativos de otras universidades están dispuestos a defender sus conquistas laborales y académicas. De respuesta con doble fuerza y en sentido contrario.

Se ajustan a la nueva era del sindicalismo.

Causalmente, sin suspender los servicios en el Suntuas-Académicos, el viernes nueve, la dirigencia organizó y puso en marcha el primer curso –de una amplia agenda que elaboró para este año- sobre Relaciones Interpersonales y Trabajo en Equipo, al que acudió el primer grupo de interesados. En una de las salas de la Torre Académica, estuvieron miembros del Comité Ejecutivo, Comisionados y Personal de Apoyo. Se adaptan a las exigencias de los tiempos modernos y a la era que impulsa el sindicalismo del nuevo milenio. 

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