En los últimos encuentros de la clase priista que se escenificaron en el Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional, una congregación de viejos militantes ratificó su pertenencia e intentaron placearse momentáneamente. Sin embargo, en medio de ese clima en los que los priistas buscan entre sus mejores cuadros, el ex diputado local Marco Antonio Osuna Moreno, fue uno de los hombres más buscados.
Durante el homenaje que el pasado 16 de junio el priismo rindió a uno de sus distinguidos integrantes que se despidió para siempre –Jesús Manuel Cervantes, El Pichi- reaparecieron figuras como Francisco Frías Castro, que en los comicios del 2016, le dio las contras al PRI y se lanzó por la vía independiente.
Ahí estuvieron casi a fuerzas, el dirigente de la Federación De Trabajadores de Sinaloa y Faustino Hernández Alvarez de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos.
Y sorprendió la asistencia de Pablo Moreno Cota que pretende un reacomodo en el tricolor y en algún cargo en las instituciones públicas estatales, y de quien se sospecha que no logró sumarse a Morena como lo maniobró desesperadamente.
En medio de esa concentración de gente, lo que llamó fuertemente la atención de propios y extraños. De leales y traidores que quieren regresar a ocupar un espacio que antes despreciaron, la imagen de Marco Antonio Osuna Moreno fue el reflejo del peso específico que conserva entre las bases.
Asemejaba que con una fuerza magnética atraía a grandes y a chicos. Casi todos lo buscaban.
Unos porque lo consideran de entre los más fieles que tiene la militancia priista y que no se dobló ante los embates electorales del 2018. Sigue firme.
Y otros, porque lo miran como uno de los operadores del Gobierno del Estado, que desde la Subsecretaria de Gobierno, recibe a todos los priistas, a los perredistas, a los panistas, a los morenistas, a los pasistas y a los ciudadanos que necesitan exponer sus demandas.
El ahomense Marco Antonio Osuna Moreno, es uno de los pocos que con los del PRI se comporta como priista y con los ciudadanos como funcionario que intenta resolver las cosas.
Y dá un nivel de respeto y de igualdad de trato al resto de los miembros de los partidos políticos.