Un incendio de grandes proporciones afectó este lunes a gran parte de la catedral de Notre Dame de París, uno de los monumentos más visitados del mundo.
Las llamas comenzaron afectando el techo, construido sobre todo en madera, y cuyas dos terceras partes quedaron consumidas por el fuego iniciado a las 18:50 hora local (16:50 GMT).
La aguja central de la construcción, una torre añadida en el siglo XIX al templo medieval y que en la actualidad estaba rodeada de un andamiaje por obras de reparación, también se derrumbó.
La causa del incendio no fue confirmada, pero las autoridades dicen que podría estar vinculada a estos trabajos de renovación que se realizan desde hace semanas.
En la madrugada de este martes, fuentes de los bomberos de París informaron que incendio ya está bajo control.
Inicialmente no se reportaron personas heridas, dado que el templo ya estaba cerrado al público en el momento del siniestro, pero el jefe de los bomberos, Jean-Claude Gallet, explicó que hay al menos un herido grave entre los miembros de su equipo.
Al inicio de la noche, aunque bomberos seguían con las labores de extinción, las autoridades señalaron que esperan que la estructura del templo se mantenga en pie, igual que su emblemática fachada.
«Vamos a necesitar varias horas para que la estructura se enfríe y se evite el derrumbe, pero podemos decir que la estructura se hasalvado» de una total destrucción, señaló el jefe de bomberos tras horas de trabajo e incertidumbre.
A su llegada al templo antes de la media noche, el presidente Emmanuel Macron se refirió al incendio como una «terrible tragedia», pero añadió que lo peor se había logrado evitar.