De Golpe Bajo Por Francisco Rocha García .

A 08 de noviembre del 2018

Navolato, destino inevitable de Almaral para el 2021

En solo unos días, Marco César Almaral Rodríguez escaló un andamiaje que lo transformó en el centro de la polémica –y para bien- desde una de las tribunas más altas del estado, contuvo las ofensiva de los priistas que diezmados por los resultados del primero de julio, apelaron al escándalo como estrategia sin poder ubicarse en el lugar al que los relegaron los ciudadanos, de asumirse como una oposición responsable.

Esas circunstancias que se conjugaron con su experiencia política y el testimonio de la obra pública que dejó en su momento, colocaron al diputado del Partido del Trabajo en la ruta hacia la Presidencia Municipal de Navolato, que trabaja para conservar Movimiento de Regeneración Nacional.

No es fortuito que en los principales acuerdos de la alianza Morena-Partido del Trabajo-Encuentro Social, el navolatense arribara a la Mesa Directiva del Congreso del Estado. Evidentemente que se valoró su trayectoria y su manera de enfrentar las cosas.

El legislador, sobresale en la intención de los navolatenses una vez más, de que aparezca en las boletas electorales del 2021

Y curiosamente, en base a las líneas en que se mueven las piezas del tablero de la política estatal, le tocaría confrontarse en esa carrera, como ya lo hace en el Poder Legislativo, con su paisano Sergio Jacobo Gutiérrez, coordinador de la bancada del tricolor, quien tampoco es un mal elemento para ello.

Es cierto que éste último personaje, se formó como operador de diferentes campañas de abanderados del Partido Revolucionario Institucional que le dieron pericia, se desempeñó como catedrático universitario y es un estudioso de las ciencias políticas.

Sin embargo, las razones de la ciudadanía que se basan en los hechos, sitúan a Marco César Almaral Rodríguez como uno de los favoritos desde este instante. Todavía persiste la opinión colectiva de que le arrebató el Ayuntamiento como aspirante del Partido Acción Nacional a los del Revolucionario Institucional, cuando era casi imposible.

En las elecciones de 1995 derrotó a Margarito Niebla Bobadilla, quien era parte de una camarilla que actuaba al estilo de la vieja escuela, les bajó la soberbia y la prepotencia. Es decir, se lanzó a la defensa del voto, luego de descubrir el fraude que se maquinaba contra su victoria.

El pueblo le dio su confianza y se sumó al triunfo que por primera vez en la historia cambió el rostro de Navolato.

En ese entonces, tuvo la osadía de arriesgarse a construir el edifico de la Comuna en el que todavía despachan los funcionarios municipales, en contra de viento y marea, que le ocasionaron los detractores por ejecutar un proyecto, que cuatro gobiernos que le antecedieron, ignoraron como tema.

Su administración pública se caracterizó por flexibilizar las puertas hacia todos los sectores sociales y económicos. Le dio una nueva fisionomía a la cabecera municipal y extendió los beneficios hacia las comunidades rurales.

Y entre los navolatenses se cuentan sucesos, de conversaciones y acercamientos que tuvieron con el munícipe, que nunca mostraron otros ediles o servidores públicos para con los pobladores. Ello exhibió el lado humano de un gobierno que provino de un ciudadano como cualesquier otro, y que sembró entre la gente la idea de que regrese a la Alcaldía

De Sergio Jacobo Gutiérrez, no se conocen aportaciones en favor de los habitantes.

Eso hace la gran diferencia.

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