Crepúsculo Por Francisco Rocha García.

A 16 de octubre del 2018

Ortega y Carrillo, los criminales del colchón

Una pestilente estela de sospecha envuelve al Gobierno del Estado, -que si se sigue el rastro– o se topa con el interés de los integrantes del Congreso del Estado, donde está la mayoría de Morena, probablemente destape la cloaca de una grave corrupción de funcionarios, que agraviaron a miles de sinaloenses damnificados, con la entrega de colchones podridos y contaminados con sangre.

Sin descartar la posibilidad en el proceso de dotación, que algunas de las piezas, se utilizaron como mesas de tortura humana. Por eso las manchas del aparente plasma que descubrieron algunos de los beneficiarios, cuando se percataron que algo olía mal.

La ira de los afectados por la tormenta que anegó las colonias populares, ciudades y comunidades rurales, manifestaron en los últimos días, metió en un túnel oscuro de la duda, la actuación del gabinete de Quirino Ordaz Coppel. ¿Por qué tan rápido mandaron a Raúl Carrillo, secretario de Desarrollo Social, a pedir disculpas a quienes denunciaron el oprobioso hecho?

¿Y por qué este funcionario se contradijo casi a la velocidad del rayo? Es muy sencillo observar la manera en que se manejó que la gente quedara como la ilusa del siglo.

Salió a pedir perdón porque se lo ordenaron. Luego dijo que los colchones se los obsequiaron a las autoridades estatales. Acudió a “quitarse la barra” de antemano.

Sin embargo, también aseguró que promovió una investigación a nombre de Gobierno del Estado para castigar a los responsables. Y finalmente, remató que esos artículos para el descanso, los regalaron los ciudadanos en una directa Insinuación de que no hay anomalía que perseguir.

Es suficiente situarse unos días atrás para deshacer esa versión. Cuando el secretario de Administración y Finanzas, Carlos Ortega Carricarte, aseguró con tono de triunfalismo que para realizar esa tarea en pos de los damnificados, invirtieron más de 22 millones de pesos.

Esto fortaleció la hipótesis de que algo anda mal. La Cámara de Diputados, asi como llevó a Francisco Vega, titular del Instituto Estatal de Protección Civil, para exigir una explicación por la negligencia con la que actuó, pese a que no pasó de ahí, puede exigir cuentas al Gobierno de Quirino Ordaz Coppel.

Porque la celeridad con la que pretenden “tapar el sol con un dedo”, los puso en entredicho.

Una operación irregular podría asomarse en la adquisición de los colchones, que tiene que salir a flote.

Y como los principales sospechosos, aparecen Carlos Ortega Carricarte y Raúl Carillo. El resto de los funcionarios que se sumaron a la distribución, solo fueron auxiliares.

Un comentario en “Crepúsculo Por Francisco Rocha García.

  1. Ciertamente, habremos de esperar que todas estas dudas crepusculares de este amanecer al que con toda precisión ha hecho referencia don Francisco Rocha García sean claramente despejadas, como seguramente lo serán, para que se disipe el desagradable tufo que hasta ahora ha envuelto esta maloliente «ayuda* gubernamental a los damnificados. Esperemos.

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