Jesús Fuentes Félix.
Dicen que si las cosas que valen la pena se hicieran facilmente, cualquiera las haría.
Así decía convencido el actor Antony Quin ( + ) en un mensaje publicitario allá por los años 80.
Algo así como cuando se cree que algunos infantes ya traen su torta debajo del brazo cuando nacen. O sea nacen con talento natural para lograr que las cosas se hagan facilmente.
Yo le llamaría vocación a ese provilegio; vocación natural, vocación que da la vida a determinados seres humanos.
Personas especiales que nacieron para el canto, la música, la actuación, el deporte, la ciencia, el arte, la oratoria, para el dominio de las máquinas, etc., son seres excepcionales, con don exclusivo.
Todo ser humano nace con vocación, pero no todos saben aprovecharlo con el paso del tiempo, fracasan; incluso hay quienes ni se dieron cuenta de ese don natural que traían consigo mismo … o sea su torta debajo del brazo.
Obsérvese lo siguiente:
Indiscutiblemente el argentino Diego Armando Maradona economicamente gana lo que quiere porque es un astro del futbol, nació para el futbol y supo aprovechar la vocación natural que le dio la vida.
Sí, apenas con estudios primarios pulió, dio destreza y técnica a su torta debajo del brazo que lo llevó a alcanzar sueldos que, irónicamente, muy superiores a los de quienes estudiaron carrera universitaria.
Sus fans aseguran que es uno de los futbolistas más grandes de la historia comparándolo incluso con el brasileño Pelé.
Sin embargo la diferencia – digo yo — que a Pelé nunca se le conocieron adicciones a las drogas, tampoco temperamento fuerte y no se creía un divo, un vedette, en los escenarios, como el pibe. Una gran diferencia ¡!.
Maradona destruyó su carrera futbolística por el consumo de enervantes, desde aquel 1991 que se lo detectaron en un antidopaje. Esa vez fue suspendido 15 meses pero su milagrosa vocación se fue derrumbando.
Despues en Buenos Aires cayó en una redada policial. En 1997 prefirió retirarse como jugador, a los 37 años, tras por enésima vez dar positivo en el antidopaje.
Esto es parte de la historia del nuevo director técnico del club de futbol Dorados, quien en declaraciones periodísticas cree que con sacrificios pudiera llevar al equipo a la primera división, pero no lo garantiza.
Tendrá un sueldo de 150 mil dólares mensuales por once meses, dando un total de un millón 600 mil dólares. Cualquier baba de perico.
El pelusa como gusta le llamen, no tiene realmente grandes experiencias como directivo técnico, fíjese usted en lo siguiente:
En el 2008 se inició dirigiendo a la selección de su país sin poder pasar a los cuartos de final en el 2010 de Sudáfrica pese a contar con jugadores sobresalientes como Leo Messi.
Analistas futbolísticos opinan:
Lo califican como persona que no acepta consejos, sugerencias; que se cree Dios y que siempre está metido en conflictos presuntamente por las drogas, aunque se acepta que está en rehabilitación.
Pronostican que Dorados difícilmente entrará a la primera división porque el pibe no es el director técnico indicado. Aseguran que hay mejores directores y entrenadores mexicanos.
Reconocen que es noticia de alcance mundial, sin embargo creen que no es la solución para Dorados. Advierten que sólo viene a cobrar por su imagen.
Critican que es recibido como embajador de la Unicef o de algún país tercermundista, no de alguien que viene a dirigir un equipo de futbol.
Eso es mercadotecnia, protagonismo, que, si no responde a las expectativas, la gente se alejará del estadio, aún cuando sea un astro futbolístico, arrementen los analistas.
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Pasen excelente semana futbolera …