Senador Enrique Inzunza

Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo, decía Wittgestein. Por eso el lenguaje incluyente en el texto constitucional, como elemento constitutivo de la cultura, nos permite construir una República que nombra y reconoce iguales, donde nunca más las mujeres serán excluidas del ejercicio de las altas responsabilidades públicas.

Deja un comentario