En la trampa de Revocación de Mandato
Culiacán, Sin., noviembre 14 del 2024.- Desde que políticos visibles metieron sus manos en la maniobra de solicitar la aplicación de la Revocación de Mandato para derrocar a Rubén Rocha Moya de la gubernatura, el Instituto Electoral del Estado de Sinaloa, cayó en la trampa que le tendieron y sobre su presidente, Arturo Fajardo al resolver el no contundente, caerá todo el odio que se fomenta.
Las figuras que presuntamente encabezaron a ciudadanos auténticos, a los que engañaron, lograron su cometido al echar más combustible a la llama de la inconformidad de algunos sectores de la sociedad, fastidiada por la violencia, pero sabían de antemano que su propuesta, no prosperaría.
En lo sucesivo, las armas se enfocarán hacia los consejeros y personal del IEES que los sitúa en una circunstancia muy peligrosa, porque desde tiempo atrás, se les consideró comparsas de las autoridades estatales en turno y hasta protectores de la impunidad y la corrupción.
Un concepto o creencia que continúa vivo.
Los panistas que se aprovecharon de la gente, abrieron la caja de la polémica que traerá en jaloneos a quienes prestan sus servicios en el órgano autónomo.
Ellos buscan a quien culpar y lo encontraron fácilmente. No los soltarán.
No ignoraban que la Ley de Revocación de Mandato, como se aclaró, se enmarcó para su sujeción a los gobernantes que se elijan a partir del 2027 y por ello se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 22 de junio del 2022, mientras que el actual Ejecutivo del Estado recibió el apoyo a través del voto de los sinaloenses en junio del 2021.
A la resolución de este miércoles, posiblemente Rubén Rocha Moya igual violentará la normatividad si consigue convencer a los consejeros de que se le lleve a cabo, aún bajo la razón de que fue el primer proponente ante el Congreso de la Unión.
El principio de retroactividad de las leyes es prácticamente “sagrado” y por siempre, se hicieron esfuerzos de que permaneciera intacto ante las tentaciones de causar daño cuando se endurecían o se flexibilizaban las legislaciones en los diferentes procesos.
Imposible trasgredir a ese nivel lo que se consagra en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
A menos que el mecanismo éste que utilizó al sufragio como instrumento para deponer o fortalecer a Andrés Manuel López Obrador en abril del 2022, siente antecedentes de que si se activó con él, obligue a que otros gobernantes sean objeto de éste al establecerse una especie de jurisprudencia en vigencia.
¿Quién le habló al oído al oriundo de Batequitas para recomendarle que pida por escrito a los consejeros que lo lleven a esa consulta?
Especialmente cuando lo que resulte, le retornará como un boomerang a toda velocidad.
Martínez, un operador policiaco para los tiempos difíciles.
En una de las etapas más complejas por la lucha que libran dos facciones de la delincuencia organizada, Francisco Javier Martínez Ramírez asumió la Dirección de Seguridad Pública de Navolato, y paralelamente, la Comisaría en la que sustituye a Rodolfo Castañeda.
El abogado, indiscutiblemente que aportará elementos que acumuló durante su larga carrera en el área. Su trayectoria la desenvolvió en cubículos y campos de acción que se le encomendaron en agencias del Ministerio Público y en la Secretaría de Seguridad Pública de la capital del estado, que se considera una de las más grandes y embarazosas plazas.
Le suman a su haber en el ámbito operativo policiaco, su formación política en oficinas del servicio público de ciertos niveles, que le permitirán enfrentar las tareas de prevención de los delitos y de implementación de programas que son torales para cumplir con la función que le encomendó el alcalde Jorge Bojórquez Berrelleza, que se apresta a mejorar sustancialmente que se estancó durante los tres años de la administración pasada.
La elección en el PAN con “patadas de ahogado”.
Por encima del entusiasmo de Wendy Barajas, que es admisible por la victoria sobre su contrincante Vanesa Sánchez en la elección en la que estuvo en juego la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional, no se aprecia algo extraordinario.
Lo que se ve a leguas, es la anemia partidista de la participación en las urnas que se verificó el domingo.
Su endeble triunfo, deja al descubierto los síntomas propios de un albiazul que pega “patadas de ahogado”.
En la siguiente entrega, se reflexionará sobre, ¿cómo es posible que la contienda para alcanzar el liderazgo de una colonia popular tenga más sufragantes que la del panismo sinaloense?
Cómo es que el PAN cuente con una militancia de 7 mil personas en un estado que lo conforman 20 municipalidades cuando se fundó hace alrededor de 80 años.