De Golpe Bajo

Por Francisco Rocha García

Serapio, sitiado por Mirna, Jesús y Marco en el Distrito 18

Sin ser residente el morenista, hizo trampa para registrarse ante el IEES.

La gente de San Lorenzo lo repudia y él saca la vuelta a sus adversarios

Por las calles, los caminos y las veredas que enlazan a las comunidades y a los pequeños cascos urbanos de lo que es el Distrito Electoral local XIII, a Serapio Vargas como candidato a diputado por Morena, se le empieza a cerrar el mundo cuanto intenta sacarle la vuelta a sus adversarios.

Inevitablemente se los topa por todos los puntos cardinales.

Está angustiado y es presa de fuertes dolores de cabeza.

Se equivocó al considerar que la tendría fácil y siente el repudio de los electores que en 2021 le dieron su apoyo y los engañó.

De los límites de la sindicatura de Costa Rica, que se localiza prácticamente en el norte de la demarcación electoral, “El Cuatrero” morenista, como lo llaman los moradores tiene como contrincante a la Mirna Velázquez, de Movimiento Ciudadano que acumula años de gestión social y política y que carga con la experiencia de ex legisladora federal.

Sabe que la dama le quitará más votos de los que su equipo se imagina, porque es de arraigo en ese lugar y el trabajo que desplegó por más de dos décadas, la llevó a establecer un vínculo de compromiso con los habitantes que están a la espera de “sacar al buey de la barranca”.

En Eldorado, que es prácticamente el otro extremo distrital, se le apareció Juan Diego con el abogado, Jesús Mendoza, que se convirtió en el abanderado único del Partido Verde Ecologista de México.

Mantiene una sólida relación con los hombres, mujeres y jóvenes y otros sectores activos, que no solamente por la correspondencia del paisanaje lo siguen en sus proyectos, sino que lo respaldan en la pretensión de compensar la modelación de demandas ante las autoridades de los distintos niveles, en las que no necesitó estar en un puesto público para tramitar.

Y conoce hasta los lugares más recónditos en donde se mueve el voto. El licenciado en Derecho, también goza de copiosas simpatías de los vecinos y de una amplia trayectoria en el servicio público, que lo metió seriamente a la disputa política.

Y como si al de Movimiento de Regeneración Nacional pareciera que lo coparon los adversarios que contabilizan más meritos y derechos, porque ni siquiera tiene residencia en el Valle de San Lorenzo, dado que lo descubrieron en la trampa para conseguir un comprobante de domicilio que le facilitara su registro ante el Instituto Electoral del Estado, la candidatura de Marco Antonio García que representa a la coalición Fuerza y Corazón por Sinaloa –con el PRI, PAN, PRD y PAS- le minimiza sus  posibilidades de triunfo.

Este personaje, que proviene de los pueblos limítrofes de la sindicatura de Quilá, es el otro as en discordia.

Además de que fue síndico, se identifica con quienes habitan esta zona y desde el oriente le hace una sombra en contra al del morenismo que no haya qué hacer y que incluso al escuchar le rehúye, porque sabe de sus debilidades y se las puede restregar en la cara.

A su catálogo de labores comunitarias, le suma la distribución de apoyos a la gente más vulnerable, de la que existen bastantes segmentos, a los que los alcaldes culiacanenses en turno, los condenaron al olvido.

Con él, están en deuda y resueltos a ser corresponsables y regresarle sus acciones en sufragios.

Sin ser época electoral, realiza giras para visitar a los lugareños a los que escucha y les soluciona problemas.

Todos los competidores distintos al de Movimiento Regeneración Nacional, sitiaron las esperanzas del bandido de Serapio y lo traen a salto de mata. En esos lares lo conocen como mentiroso y de sufrir de una enfermiza obsesión de crear un espacio nudista, cuando los grandes conflictos de la región, no los aborda.

Uno de ellos le ganará en dos de junio próximo.

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