Por Francisco Rocha García
Cismas en la disputa morenista por Culiacán
Con las pasiones políticas que desbordaron las estimaciones de los registros para cargos de elección popular en los municipios, que estarán bajo reserva, la sucesión morenista para la alcaldía de Culiacán, metió en un dilema a los aspirantes y a los grupos que salieron para atajar la cargada que consideran segura, lo que abrió un cisma en las relaciones entre Juan de Dios Gámez Mendívil y Teresa Guerra Ochoa, en un proceso que apenas empieza.
Hay quienes apuestan que en esta contienda, saldrán chispas porque se sienten dados con peso hacia un lado.
Los seguidores de ambas figuras y los ciudadanos, están atentos a lo que acontece y el martes pasado en el acto en que el todavía edil rindió su Segundo Informe de Labores, armaron sus conjeturas.
Y en ello, el jefe político del estado y de Movimiento de Regeneración Nacional, Rubén Rocha Moya, impone su estilo de juego para confundir a los adversarios y a los cercanos.
De eso no hay duda.
Al munícipe, le captaron que el segundo de a bordo de la entidad, Enrique Inzunza Cázarez, le refrendó todo su apoyo, aparentemente a nombre del Ejecutivo de la entidad.
Entre los asistentes, aparecieron quienes aseguraron que si el discurso lo manejó asi, es porque se lo ordenaron en ese tono.
Lo interpretaron como un total respaldo a las aspiraciones reeleccionistas del gobernante culiacanense casi al estilo de Lamberto Quintero: como que hace falta en Culiacán.
Al supuesto espaldarazo, le sumaron al análisis de banqueta y luego de café en los días que subsiguieron, el malestar que expresó la aún Secretaria de Mujeres de Sinaloa, quien se afirma que advirtió que “no hay piso parejo”.
Lo que el avizoró, es que todo lo que se hace y se dice apunta para beneficiar al presidente municipal que intenta repetir en el cargo que le dejó libre el depuesto Jesús Estrada Ferreiro.
Desde otro ángulo, también se agregaron los comentarios en que si la titular de la institución que representa a las mujeres, se inscribió en la encuesta morenista, es por algo. No es proclive a moverse por ocurrencias.
Y no está tan errática esa apreciación, independientemente de lo que no se puede ver en la jugada táctica del oriundo de Batequitas. La que despliega por debajo de agua y nadie sabe.
Hay un calambre que le pegó a quien gobierno la capital del estado y no debe sustraerse a lo que sucede.
Seguramente que lleva más fuerza y mensaje en estos momentos electorales, la ausencia del mandatario del estado, en el acto solemne del Ayuntamiento.
¿Qué ocurrió o porque no fue
Especialmente cuando en la agenda formal se enlistó su asistencia.
Nada es casualidad y evidentemente que todo lo que haga y deje de hacer el responsable de la Cuarta Transformación, lleva dedicatoria.
Teresa Guerra Ochoa, cumplió con el registro porque si se resuelve que sea dama la que entre a la carrera, está lista para cumplir la encomienda. Es la de las confianzas del mandamás de la entidad, después del alcalde capitalino.
Tampoco hay que perder de vista, que recientemente Juan de Dios Gámez, “apechugó” que igualmente podría ser abanderado a una diputación local o federal y esto debe tomarse en cuenta.
En esta trama es más probable que el sustituto de Jesús Estrada Ferreiro, sea ungido como legislador local para sumir la bancada de Morena y la Junta de Coordinación Política.
Lo que lo dotará de dos instrumentos muy poderosos, equipo y financiamiento para recorrer los 20 municipios y cabildear la gubernatura para el 2027. Este es uno de los objetivos.
Es una parte de la estrategia Rochista.
Cierto que Merary Villegas está en la pelea, más su identificación directa con su padrino, el denostado Guillermo Benitez Torres “El Químico”, le quita probabilidades de ser la candidata.
Además de los ataques que en lo oscuro realiza contra quienes no son de su agrado o piensan diferente, aunque estén por encima de ella como autoridad jerárquica política e institucional.
Es un sello con el que carga y muestra su inmadurez en los asuntos políticos y de carente experiencia.
A causa de ello, la disputa se redujo a dos.
Los fieles al PRI, por rescatar Culiacán.
En el Frente Corazón por México, los priistas son los que caminan más rápido. El resurgimiento de los arones –Irízar y Rivas-, asi como de Oscar Valdez, Noé Heredia y Erika Sánchez, comenzó a exhibir el interés de entrar de lleno al proceso electoral en la intentona de arrebatar a los morenistas la plaza más grande del estado.
Los tres primeros acumulan mayor oficio y seguramente, si no logran ese propósito pasarán a buscar diputaciones federales o locales. Son de las pocas piezas que le quedan al Partido Revolucionario Institucional, luego de las traiciones que les propinaron aquellos que se fueron casi sin despedirse.
Son los que se sustrajeron a un hatajo de traidores.
Sobre todo, muchos de los que acusaron a los de Morena de ser lo peor que vieron en la vida, pero que irónicamente, ya comparten con ellos, cama y mesa.
Quién lo diría.
En auge las posadas y la contabilidad criminal.
Las posadas están a todo lo que dan, y paralelo a ello, la acción de la delincuencia está imparable. El despojo de cinco carros en un solo día o más bien en horas, expone la falta de operativos de prevención tanto de la Policía Municipal como de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, que encabeza el militar Gerardo Mérida Sánchez.
No se les mira por lado alguno y por desgracia el funcionario, solo llegó a convertirse en contador.
Es quien sale a contabilizar el número de automóviles y camionetas que quitan a ciudadanos. Incluso cuenta los hechos en que los asaltan y les arrebatan el dinero a los cuentahabientes bancarios o a los transeúntes en el centro de la ciudad y de las colonias populares.
La gente tiene ganas de conocer resultados.