Por Francisco Rocha García
Lee Rocha la cartilla a funcionarios acelerados
Los pondrá en la calle si los descubre en tareas ilegales con las “corcholatas”
A tiempo, el gobernador Rubén Rocha Moya les avisó a sus colaboradores, desde los más chicos hasta los más grandes, que no se desbocaran. En el ánimo de que no haya sospechas o interpretaciones torcidas producto de las ambiciones políticas desmedidas les advirtió que los despedirá de su encargo si descubre que despliegan pre campaña por alguno o alguna de las “corcholatas Presidenciables.
Por tanto, quien no lo entienda, deberá atenerse a las consecuencias.
Podrían mover el piso parejo que se intenta instalar tan pronto como se libere la convocatoria de Morena, que a z su vez, contendrá el método.
Y ¿tendrá datos el mandatario que haga presumir que funcionarios de su gobierno se fueron a la cargada con una dama o un caballero que dentro del morenismo quieren suceder a Andrés Manuel López Obrador?
Seguramente que sí.
Es casi imposible engañar al gobernante que cumple la función de jefe político y principal impulsor de la Cuarta Transformación en Sinaloa.
Es su responsabilidad, aportar en el ámbito que le corresponde, condiciones de paz y de igualdad para que el proceso de elección del próximo abanderado no se altere y sea justo.
La primera prueba la dio este sábado porque “El Buen juez por su casa empieza”.
De cualquier manera, el Ejecutivo debía convocar a la calma para parar a los acelerados.
¿Habrá ya adelantados?
Desde luego que sí y abundan por montones. Hay alcaldes, diputados, piezas de su gabinete y de los ayuntamientos que se creen precisamente con más derechos que los militantes o que los ciudadanos, por el nivel en que se encuentran en el poder público.
Empero, eso los hace más vulnerables si de verdad se quiere aplicar la ley correspondiente.
El fantasma del uso de recursos financieros y humanos públicos, persiste como una práctica insuperable.
El solo hecho de abandonar el trabajo es hurtarle el horario laboral a la institución que les paga un sueldo y otras prestaciones, que por ello le exige actuar responsablemente.
Además del cese inmediato a alguien que se le detecte en violaciones a las leyes electorales y administrativas, pudiera ser sujeto de otros castigos que lo sienten en el banquillo de los acusados y lo vinculen a juicio.
El llamado y anuncio de la medida del oriundo de Batequitas, Badiraguato, fue puntual para que nadie diga que no está enterado.
Lo dijo un día antes de acudir al Consejo Político Nacional de Movimiento de Regeneración Nacional del día 11 en la Ciudad de México.
Todos, ya están advertidos.
Plaga de priistas infiltrada con los Presidenciables.
Al parecer no hay una avanzada o un grupo de apoyo de quienes aspiran a la Presidencia de la República dentro del morenismo que se salve de los priistas que abandonaron como las ratas un barco para saltar al otro.
Son una plaga muy peligrosa.
El 29 de marzo pasado, en un acto mal organizado para Claudia Sheinbaum en el salón de un lujoso hotel que se ubica en el Desarrollo Urbano Tres Ríos en el que lo representó el triste y célebre ex dirigente de Movimiento de Regeneración Nacional, Alfonso Ramírez, con la batuta en la mano reaparecieron Carlos Corona León y Felipe Renault Rentería.
De inicio, le echaron a perder la fiesta a los presentes que los repudiaron. Ambos, que tuvieron que renunciar a sus puestos por supuestos nexos con la delincuencia de alto impacto, se acreditaron la organización del suceso y hasta presumieron de estar con la dama que gobierna la Ciudad de México.
El primero con un puesto en lo que se llamaba Academia de Policía y el segundo como secretario de Seguridad Pública de Culiacán, protagonizaron una conversación telefónica sobre asuntos delincuenciales y que luego de investigarse el nombre de uno de ellos salió en la nómina de pago de uno de los grupos que se mueven en la ilegalidad.
Y en la presentación del libro de Marcelo Ebrad Casaubón, El Camino de México, el día 5 en el auditorio MIA acudieron como piezas bujías Héctor Moreno Cota y Darío Rivas Loaiza, representantes de dos familias que son cien por ciento del Partido Revolucionario Institucional, y que gozaron de los privilegios de decenas de posiciones públicas.
No hay remedio.
Porque en uno de los encuentros del sábado, Ricardo Monreal Ávila fue cobijado por lo socios del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Estado, que en el papel, dirige Michel Benítez, pero en la práctica maneja el impresentable Gabriel Ballardo Valdez que se enriqueció con dinero público que no le pertenecía.
Con Adán Augusto no hay mucha diferencia. Lo único a su favor es que el Partido Sinaloense, figura como su herramienta fuerte y contundente para realizar una labor de altura.