Por Francisco Rocha García
Rocha grita la salida a quienes quieren ser candidatos
Leyó la cartilla a funcionarios para que no usen recursos públicos
¿Hace una jugada en contra o a favor de Enrique Inzunza Cázarez?
En la víspera anual del proceso electoral del 2024 que anticipó los efectos de una fiebre al ciento por ciento que pegó a la clase política morenista sinaloense, el gobernador Rubén Rocha Moya dio el grito de salida a todos los funcionarios que externaron sus deseos de ser candidatos. Y en un tono muy especial, pareció descartar a su segundo de a bordo, Enrique Inzunza Cázarez, quien es fuerte aspirante al Senado de la República.
Sin embargo, está última señal desató una meticulosa necesidad de hacer diferentes interpretaciones, que a su vez, pudiera ser una jugada magistral de quien, por fuerza, tiene que modelar los movimientos como Jefe Político de Movimiento de Regeneración Nacional en Sinaloa.
Ante los cuestionamientos de los representantes de los medios de comunicación en el marco de la conferencia Semanera del pasado lunes, el mandatario abrió lo que se asemejó a una “caja de pandora”.
Empero, no se anduvo por las ramas. Les dio luz verde a quienes ocupan puestos públicos para que, en su momento, hagan campaña y entren de lleno a las actividades partidistas y electorales.
No se prestó a ocultar como en otros tiempos, que colaboradores de gobierno en los distintos niveles participen en las contiendas internas y es allí donde fue claro y contundente.
La cartilla que les leyó, tuvo una firme advertencia. Que no usen recursos públicos ni humanos y menos horarios que obligadamente sean para atender a los ciudadanos. Evidentemente, que les dejó ver que igualmente se separen de sus responsabilidades para lanzarse al ruedo.
Por ello, criticó que algunos alcaldes y alcaldesas e integrantes del Congreso del Estado, acudan a los eventos que se organizan en favor de los Presidenciables como Claudia Sheinbaum, Adán Augusto López y Marcelo Ebrad, quien aunque no registra visitas todavía al estado, hay grupos que lo promueven con concentraciones multitudinarias.
El oriundo de Batequitas, Badiraguato, al referirse a Enrique Inzunza Cázarez, clarificó que “no apadrinará a él ni a nadie”. En apariencia, lo hizo a un lado, pero sin quitarle los ánimos que se pueden anidar en su corazoncito.
Le permitió que en caso de pretender ir a un escaño, que busque quien lo adopte como ahijado político, porque “a mí me sirve más como Secretario General de Gobierno”.
La verdad, es que la manifestación de Rubén Rocha Moya, comenzó a tener interpretaciones de que lo saca temporalmente de la partida, pero con la intención de protegerlo, dado que es uno de los principales personajes que le muestra lealtad total, y además, su posición como operador de la política interna, lo coloca de manera automática como uno de los favoritos.
El segundo al que impulsan un sector de empresarios de la entidad, es el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, a quien consideran también como un actor de todas las confianzas del Ejecutivo para lanzarlo a la carrera sucesoria del 2027.
Lo tienen como una pieza para un proyecto de largo alcance.
Y el edil, hizo suya la propuesta tras reunirse con quienes ejercen liderazgo dentro de ese segmento donde se hallan los hombres y mujeres que mueven el dinero.
No obstante, a nadie se puede dar por muerto en este proyecto.
Imposible descartar a Imelda Castro que busca reelegirse. Además de las cartas emergentes sobresalen José Luis Zavala Cabanillas, secretario de Obras Públicas; el de Administración y Finanzas, Enrique Día Vega; el de Economía, Javier Gaxiola Coppel; y el Coordinador de Programas Federales, Omar López.
Además de Merary Inzunza, que no sabe lo que es dirigir a Morena en la entidad, está que se “le queman las habas” por ser una de las ungidas.
Aparte de Feliciano Castro Meléndrez, diputado local y su cercanísima Graciela Domínguez Nava, secretaria de Educación Pública, se asoman sin muchas probabilidades por la soberbia y la confrontación con todo mundo al abrir varios frentes de guerra en su contra y sin necesidad.
Llegan asi a la antesala de la elección federal con un rostro sucio y desgarbado, que está por intensificar la disputa.