Por Francisco Rocha García
Rocha le quita la piel de oveja al lobo llamado Labastida
Desenmascara igual a Diego Valadez y a José Narro, que engañan al pueblo
De dos golpes, también aquieta las aguas de la UAS que lanzan amenazas
Antes de las exequias de su amigo, el ex mandatario sinaloense Jesús Aguilar Padilla, cuyo deceso se anunció el lunes y que lamentó, el gobernador morenista Rubén Rocha Moya dio dos golpes contundentes a quienes se quieren pasar de astutos y engañar a la población con sus argucias. Las dos acciones defensivas, le salieron a la medida del pulso con el que lo pretendieron calar y hasta cierto punto, amedrentar.
La primera se la regresó al rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Jesús Madueña Molina que recién le advirtió que sacará a las calles a los millares de alumnos de los diferentes niveles y carreras para protestar, si como lo considera, los diputados locales que reformarán la Ley Orgánica de la Casa de Estudios buscan vulnerar el espíritu autónomo con el que ejercen sus labores.
El Ejecutivo local le reiteró de nueva cuenta que en el proyecto legislativo, no hay nada que intente afectar la soberanía de la UAS.
Pero además de aclarar por segunda ocasión, le presentó las armas:
¡Háganlo y verán!, emplazó.
Luego calificó de deslealtad a las autoridades universitarias, porque Gobierno del Estado de dá mucho respaldo y no se observa ese agradecimiento que debiera mostrarse.
El gobernante fu directo en sus apreciaciones y prácticamente dio un jalón de cuerdas para estabilizar la carreta que se llama Sinaloa, en la que también va arriba la Universidad Autónoma de Sinaloa, en la intención de transitar hacia el progreso.
Rocha batea a Labastida, a Valadez y a Narro.
El otro bumerang lo lanzó certero hacia la figura del ex titular del gobierno de la entidad, Francisco Labastida Ochoa, que junto a José Narro, ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, el abogado Diego Valadez, ex Procurador de la República y Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, ex abanderado a la Presidencia de la República, anticiparon que pondrán en marcha un movimiento al que denominan Punto de Partida, que en apariencia es apartidista y se enfocaría a rescatar a México.
Salvo a éste último con quien compartió luchas y desgracias, Rubén Rocha Moya puso al resto contra la pared.
Los llamó “vacas que no dan leche”.
Y no anda tan mal su apreciación. Es suficiente recordar que FLO no tiene nada qué ofrecer en una empresa de esta naturaleza.
Las pruebas están en los registros de la historia. Cuando gobernó nuestro estado (1987-1992), el Ejército Mexicano tomó por asalto y les detuvo a los jefes de las policías Judicial y Municipal de Culiacán, Arturo Moreno y Robespierre Lizárraga, por tener nexos con la delincuencia organizada de aquellos tiempos.
No puede afirmarse que como responsables de las andadas, no sabía de eso.
Durante la campaña como candidato Presidencial en el año 2000 se le acusó de desviar más de mil 500 millones de pesos hacia su promoción entre los electores. No lo enjuiciaron porque los gobiernos panistas y los grupos priistas del poder que afianzaron acuerdos turbios, lo protegieron.
Entonces, cómo creer en un personaje tan perverso, al que precisamente en esa elección los mexicanos le probaron su repudio a través del voto y le dieron el triunfo al panista Vicente Fox Quesada, que lo convirtió en el perdedor más grande del siglo.
Lo que pasa, es que añora los negocios multimillonarios, las prebendas que obtenía por el tráfico de influencias y muchas maromas más que lo enriquecieron a la sombra de la corrupción que caracterizó al Partido Revolucionario Institucional.
Nadie le confía que lo que desea impulsar no es con fines políticos, si su carrera es como político.
Del abogado Diego Valadez, sin duda que es un brillante constitucionalista y especialista en Derecho Comparado que al igual que José Narro se maneja en la ruta científica y académica porque fue rector de la UNAM.
Más es imposible olvidar que los dos que pertenecen a los círculos tecnócratas del PRI, gozaron de altos cargos al amparo de las maniobras de los grupos del desorden priista que actuaron autoritarios y cínicos como los panistas.
Y que en bola, quieren hacer ver que van a salvar al México que por más de 70 años ellos hundieron.