De Golpe Bajo Por Francisco Rocha García

Por las escuelas, unos trabajan y otros se lucen

En pausas y a un año de su gobierno, Rubén Rocha Moya emprendió el levantamiento de las escuelas que encontró en ruinas, cuyo proceso lo retardó la gravedad del caso al grado de que no sabía por dónde empezar. Ello se debió, entre otras cosas, a que sus principales operadores durante la campaña no alcanzaron a ver la dimensión del conflicto y no consideraron acciones concretas dentro del Plan Estatal de Desarrollo.

Lo raro, es que solo vieron por el exterior los frentes de los planteles. Y como por éstos ya pasaron se fueron de frente en un craso error que no repararon.

Evidentemente que esos asesores pararon en cargos importantes dentro del gabinete, que amenazó con cimbrarse luego de que el problema causó rebeliones, bloqueos de calles y protestas, que protagonizaron maestros, padres de familias y alumnos.

¿Por qué no se plasmaron todas estas necesidades en el PED 2022-2027?

Porque a varios de los políticos que lo acompañaron en su labor de proselitismo los que les interesaba era ganar el voto de los ciudadanos, a como diera lugar. No registraron lo que había dentro o en el fondo de los asuntos más sentidos de la comunidad escolar.

Una revisión que hizo la agrupación Mexicanos Primero en la entidad, revela que dentro del documento rector se halla una pieza discursiva que carece de líneas para abatir la problemática. No hubo un soporte específico para mejorar la infraestructura.

Tras esa falla de sus auxiliares, el mandatario se vio en la urgencia de reenfocar los recursos financieros que por cierto son carentes y en la práctica, continuamente habla de los esfuerzos que se despliegan al respecto.

En esta área la Secretaria de Educación Pública y Cultura, Graciela Domínguez Nava hizo como que hacía y nada. Y hoy que se comienza con la reconstrucción de los escombros del andamiaje material sigue: “Hace caravana con sombrero ajeno”.

Del 56 por ciento de los centros de enseñanza que estuvieron en serio deterioro porque duraron solos por los dos años de pandemia del Covid-19, más de mil se rehabilitaron.

Los delincuentes destruyeron y robaron en casi 3 mil 900 de los alrededor de seis mil que existen en Sinaloa.

Y a 130 de los edificios que se quedaron sin red eléctrica a causa de los hurtos, les recompusieron el servicio.

A duras penas se prosigue con la reparación de sistemas de tubería del agua potable y de los sanitarios que quedaron en algunos casos, sin nada.

De bajo perfil, brigadas de trabajadores y empleados del Instituto Sinaloense de la Infraestructura Física Educativa, que dirige el arquitecto Hugo Echave Meneses entraron al quite.

E incluso aseguran que no pararán hasta que resuelvan los apremios de la más lejana de las escuelas que requiera de ayuda. Y hasta dónde se estire la cobija de los recursos financieros que se destinen para ello y que el oriundo de Batequitas, no descansa en gestionar.

Este equipo está en medio de las circunstancias que se acostumbran a exhibirse con frivolidades, porque son ellos los que trabajan y otros funcionarios del ramo, pelean los aplausos.

Ya hicieron hondos los caminos hacia las comunidades y las colonias populares donde los requieren.

 El de Gámez Mendívil, un Primer Informe precario

Lo que presentó Juan de Dios Gámez Mendívil el pasado martes fue un Primer Informe de Gobierno de Culiacán, pobre. De mucha palabrería y pocos hechos. Y eso sí, de mucha asistencia y porras que se prepararon para el caso.

Fue la réplica de la frase “mucho ruido y pocas nueces”.

No hubo para más, porque al alcalde de la capital se le tornó imposible estirar los poco más de cuatros meses que lleva al frente de la institución como para presumir logros.

El tramo mayor de empuje le correspondió al depuesto edil –también morenista- Jesús Estrada Ferreiro. Lo curioso es que las principales acciones con las que empezó a pregonar el arribo de una nueva etapa a la Administración Pública culiacanense, las limitó en propagar que cubría las fallas que le heredó quien dejó a silla por fuerzas del Congreso del Estado.

Reactivó el pago a viudas de policías, los descuentos de los principales impuestos a adultos mayores, a personas con capacidades especiales y la apertura de la calle de al lado del Mercado Gustavo Garmendia, y luego, se paró en seco.

Aparte de reanudar la entrega de Certificados de Promoción Fiscal del Estado de Sinaloa a los empresarios (CEPROFIES), el munícipe que llegó con la posición de regalo, no tuvo para más.

Obvio que enumeró en la exposición de video que le elaboraron y en el texto que leyó con muchas faltas y sin fluidez, un sinfín de labores que sonaron a presunción personal.

Y para inflar los espacios de un documento que a su juicio debía ser obeso y pesado, lo rellenó a propósito.

Sin embargo, en las calles y en los hogares, los avances no se ven por ningún lado. Colonias del segundo y tercer cuadro de la ciudad lucen repletas de baches. Los vecinos  no encuentran eco a sus malestares y al deterioro de las unidades motrices que se descomponen por esta causa.

No dio respuesta a muchos pendientes que la Comuna tiene con los ciudadanos.

La lectura que el presidente municipal realizó fue demagógica, sin mucha sustancia.

La realidad es que a la fecha les queda mucho a deber a los culiacanenses, mientras que él se pavoneó con la estridencia de los aplaudidores que seleccionaron.

De los porristas que lo vitorearon por nada.

De la nutrida asistencia de políticos, dirigentes partidistas y de organismos civiles, se la debió a la cercanía que tiene con quien dirige Sinaloa.

Fue todo un espectáculo.

Los sueños encontrados de Estrada y Feliciano.

El presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado que se hizo de pistoleros como del ex panista Adolfo Beltrán Corrales y todos los integrantes del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional que igualmente se convirtieron en viles mercenarios, tiene un  sueño muy diferente al del alcalde expulsado de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro.

Este último soñó despierto que regresará al cargo del que salió acusado y perseguido, de acuerdo a como sigue el proceso judicial en el que es indiciado.

Y el legislador, en cuanto pega su oreja a la almohada, delira en no lo dejará retornar.

Le recomienda que siga en sus laureles, desde donde le desata el deseo, un febril acarreo de fantasías de poder que tras probarlo, le abrieron más el apetito político a quien faltó su palabra empeñada al pueblo.

Aumentan las ventas y los delitos en el centro.

Por la época y porque asi lo permitió la intensidad de los efectos que bajaron  gradualmente la pandemia, la Unión de Comerciantes del Centro de Culiacán, revela que la reactivación en las ventas es un hecho.

Las operaciones lograron millonarias compras en pesos por parte de los consumidores que invaden la zona céntrica.

Oscar Sánchez, dirigente de la UCCC, conoce que también aumentaron los delitos como los robos y los asaltos contra quienes realizan esa actividad, y por más medidas que se anuncian por las autoridades, los operativos no resultan con la efectividad que se dice.

La etapa decembrina, es propicia para que los atracadores hagan de las suyas. Y para que la policía preventiva sea más constante en sus rondines.

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