De Golpe Bajo Por Francisco Rocha García

La pandemia y la crisis, ¿impedirán a Rocha cumplir su palabra a Cruz Roja?

Después de que en Semana Santo estuvo de visita sorpresa para inspeccionar los operativos de seguridad, el gobernador Rubén Rocha Moya regresó este martes a la playa de Altata, en Navolato, y se echó a cuestas uno de los retos en los que tendrá que desplegar esfuerzos extraordinarios para superarlo: acopiar los 40 millones de pesos que necesita la Cruz Roja de Sinaloa para operar durante todo un año, se antoja dificultoso.

La meta parece fácil, pero pudiera complicarse en medio de un escenario en que la pandemia de dos años del Covid-9, flageló las finanzas de las principales fuentes de aportación que tuvo la benemérita institución desde hace décadas.

Sobre todo, cuando los comerciantes organizados reportaron de manera lamentable el cierre de más de 200 empresas, que acostumbraron en cada etapa de recolección de fondos, dirigir sus apoyos a una de las más nobles causas humanitarias.

No se rajaban.

Sin embargo, hay que reflexionar igualmente que los establecimientos que conservan su actividad, atraviesan por un momento de lucha por su sobrevivencia.

Lo que contribuirá a que el monto que se propuso alcanzar este 2022, de acuerdo a lo que estimó el presidente curzrojiano en la entidad, Carlos Bloch Artola, lo subsanará en gran parte la resolución del mandatario que en el puerto altatense, anunció aumentar en 20 pesos la colaboración voluntaria que se aplica por refrendo vehicular.

Hoy que están en proceso de regularizarse 300 mil unidades motrices extranjeras. Cada una representará 67 pesos para la causa en vez de los 47 que se aprobaron antes.

Obviamente, que dependerá mucho también de que los directivos de Cruz Roja sepan pasar la charola con sutileza entre los más pudientes del estado y entre la ciudadanía, que se caracteriza por su espíritu de solidaridad para estos casos.

Y de que se implementen los mecanismos de bote sonante en centros de trabajo, plazas públicas y cruceros.

Al acto de inicio de la cruzada, acompañó al Ejecutivo la presidenta del sistema estatal del Desarrollo Integral de la Familia, Eneyda Rocha Ruiz, que se comprometió a impulsar las labores para mantener los servicios de auxilio y salva de vidas de quienes por desgracia sufren accidentes.

Al igual como lo hicieron la alcaldesa navolatense, Margot Urrea, el secretario de Salud del Estado, Héctor Melesio Cuén Ojeda y otros miembros del gabinete que preside en oriundo de Batequitas, Badiraguato.

Por cierto, que el gobernante entregó los primeros dos millones de pesos a nombre del Gobierno del Estado y durante la apertura de juntaron casi ocho millones de pesos, lo que comenzó a pintar bien el panorama.

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