¿Quién perdió y quien ganó con la Revocación en Sinaloa?
Es probable que Rocha Moya se reposicionó con el Presidente
En Mazatlán el triunfo es de Cuen y Benitez se lo intenta “robar”
Y Gerardo Vargas en Ahome subió en los ánimos del mandamás
Aunque cada quien lo mirará desde atrás, de acuerdo al tipo de cristal que le convenga, la realidad es que los opositores del Gobierno Federal están nerviosos por los resultados preliminares de la Revocación de Mandato que alentó una participación de más de 17 millones de ciudadanos, de los que un 90 por ciento, respaldaron la permanencia en la Presidencia de la República de Andrés Manuel López Obrador.
Y no es que nos obsesione que siga al frente del país el tabasqueño, sino que analistas en la materia político electoral que combinan éstas con las matemáticas, aseguran que, pese a que pareciera lo contrario, al Ejecutivo Federal le salieron las cosas “a pedir de boca”.
Las especulaciones que se desataron antes del día 10, solo fueron eso, dado que no dieron al tino en ninguna de sus apreciaciones.
Al fundamentarse en las operaciones exactas, los expertos aducen que en un suceso como el que se desarrolló el domingo, primero en la historia, evidentemente que no se volcaría la gente a las urnas, a causa de las condiciones financieras y publicitarias en que se dio.
Porque solo se aprobó la instalación de 1346 urnas de más de las de 5 mil que se estilan en Sinaloa, por ejemplo. Es decir, un tercio de las que se colocan en un proceso electoral que se anuncia con años de tiempo y se promociona intensamente durante las precampañas y las campañas, en todos los medios de comunicación. Faltaron 4 mil ánforas y ello hace una gigantesca diferencia.
Independientemente de que una casilla de otra, las sitiaron lejos y no en los puntos donde se acostumbra para facilitar la asistencia de los electores.
Sí con solo una tercera parte de las cajas receptoras de sufragios, la figura presidencial alcanzó los diecisiete millones de papeletas que se cruzaron a su favor, entonces con todo el aparato electoral instalado, obviamente que el número de votantes se dispararía.
Lo que significa, según quienes analizaron el fenómeno a nivel nacional en la prensa escrita y la electrónica, el que AMLO se sostenga en el cargo, sacó más de la mitad de las preferencias con las que se eligió mandatario en el 2018: más de 30 millones de votos.
Probablemente como lo asegura el Instituto Nacional Electoral a través de su titular Lorenzo Córdova, la estadista que participó no vale como base vinculante para legitimar la estadía permanente del gobernante, el apoyo resalta por si solo sin necesidad que se descifren o se inventen otras teorías.
Lo que hay que reflexionar es en el caso de nuestro estado, quien quedó bien y quién mal con el Presidente de la República.
La mayor estructura que se metió a laborar antes fue la del gobernador Rubén Rocha Moya, la del alcalde de Ahome, Gerardo Vargas Landeros y, la del fundador del Partido Sinaloense.
E incluso, en breve comenzará a surgir la verdad en el caso de Mazatlán, que se levantó como uno de los municipios más votados en la entidad y que compite con el de Ahome. Esa copiosa intervención de la ciudadanía no se debió al edil Guillermo Benitez Torres, que a su modo se la quiso acreditar el triunfo.
Fue un trabajo de los dirigentes y operadores del PAS que tendieron una estrategia por todos los rincones de las municipalidades, y especialmente, en el puerto mazatleco para reafirmar quienes son como partido y como opción entre los pobladores.
En Mazatlán, de las 429 mil 200 personas que sufragaron estatalmente –lo que representa un 19.21 de la lista nominal vigente- fueron más de 129 mil.
Entre los ahomenses, donde el munícipe morenista Gerardo Vargas Landeros, le puso mucho interés al acontecimiento, los últimos datos del INE lo ubicaron con una afluencia de 65 mil 180 electores. De éstos casi el 96 por ciento optó porque el actual Presidente de la República siga en la silla presidencial. Le cuelgan una táctica eficaz que activó sin comprometerse. Y que esto le incrementó los bonos políticos con las esferas de alto nivel.
En Culiacán, hasta la tarde de ayer se contabilizó una intervención de más de 101 mil. Sin embargo, se habla de que es muy baja porque como la plaza principal del asiento de los poderes y la lista nominal es mucho más extensa.