Por encima de Margot, Eliazar o Aarón, podrían ganar Navolato
La candidata morenista a la baja y PT y MC a la alza en la recta final
En el tramo de la cuenta regresiva que está por culminar, en las calles, las plazas y los centros de trabajo de Navolato, las simpatías ciudadanas dejan fuera de las posibilidades de triunfo electoral a la candidata de Morena, Margot Urrea y cierran su círculo en torno a Eliazar Gutiérrez, del PT y Aarón Aldana, de Movimiento Ciudadano.
E incluso, en las conversaciones que reúnen cotidianamente a los grupos en las esquinas de los barrios, los entornos de los abarrotes y las mesas donde se comparte la taza de café, espacios en los que se moldean las auténtica encuestas de los pobladores, se apuesta que el segundo logrará la reelección sin problema alguno.
Y lo peor que le puede pasar, es que la victoria, la alcance de modo ajustado, pero derrotado nada.
Cierto que tiene un competidor cercano que se metió en las últimas semanas a la pelea, y, ese es el pretenso de MC, quien ya participó en otras contiendas y estuvo cerca del éxito.
Es muy probable que si Eleazar Gutiérrez no logra su encomienda, sea este último el tercero en discordia, más no la dama que aunque se considera morenista, carece de oficio y experiencia política para jugar en este nivel.
La muchacha no cuenta con el clip que los dos caballeros tendieron con los navolatenses. No hay duda de que es una joven que trae energía, sin embargo, le falta pericia para echarse a la bolsa a los potenciales electores.
A diferencia del alcalde con licencia, a quien la gente sigue porque supo escuchar a todos los sectores y encauzar sus demandas en función de las probabilidades de solución.
O del emecista, que lo respalda toda una historia de gestiones como médico y como protector de los familiares de enfermos que llegan a la ciudad de las rancherías o de otros municipios, a quienes les ofrece albergue, alimentos y en ocasiones, medicinas.
Los dos varones se caracterizan por sus esfuerzos para la gestión comunitaria, y están en los ánimos de los habitantes del entorno citadino y de los rurales.
Es casi seguro, que los votantes se volcarán en una de estas dos opciones.
Sin menospreciar al resto de los aspirantes, con un priista como Rigoberto Mejía que no prende y un panista como César Quevedo que no tiene nada qué hacer en la carrera.
Entre otras damas y varones que portan propuestas viables, pero que su marca partidista, está muy por debajo de las expectativas para el pueblo.