De Golpe Bajo Por Francisco Rocha García

Eliazar Gutiérrez, el único con capacidad para reelegirse

No peleó con nadie y cuenta con el  respeto y reconocimiento de los ciudadanos

Eliazar Gutiérrez Ángulo, de Navolato, es sin duda, el único de los alcaldes –de entre los que arribaron al poder a través de la coalición Juntos Haremos Historia en 2018-, que está en posibilidades reales de reelegirse o de jugar, para ganar una de las diputaciones federales o locales para el 2021.

Conserva, a dos años de asumir su cargo, el reconocimiento y respeto de los pobladores, cuando el resto de los ediles, perdieron todo a causa de sus desplantes y ejercicios mediocres de gobierno.

El munícipe navolatense, es uno de los pocos que se erigen como garantía de rentabilidad electoral para cualesquier fuerza política, especialmente, cuando en la boleta del próximo año la elección será muy distinta. No aparecerá en ésta, la imagen ni el nombre del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrar.

Los candidatos de filiación de izquierda, tendrán que “rascarse con sus propias uñas”.

Y sobre todo, cuando la gente tomará como brújula  para no perderse, la condición del personaje, dado que el proceso electoral se basará más en las personalidades que en los partidos políticos que todavía no convencen.

¿Por qué el residente de la sindicatura Villa Ángel Flores lleva esa ventaja?

Es simple la respuesta: no se peleó con ninguno de los sectores sociales, políticos, ni económicos, como sucedió en otros casos.

Jamás utilizó el recurso de la ofensa para diluir una promesa que se antojaba incumplible.

Usó invariablemente la diplomacia, mediante el diálogo, la conciliación y uno de los elementos más importantes: habló con la verdad.

Dijo que sí a lo que se podía y expresó un no a lo que se planteaba imposible. No engaño a nadie, como lo estilaron por décadas los políticos que gobernaron, para evadir fácilmente una demanda ciudadana.

Eliazar Gutiérrez Ángulo, tuvo una característica que ya muchos perdimos. Siempre se detuvo a escuchar hasta el bolero de la plazuela Vicente Guerrero. Antes de subir las escaleras hacia su despacho, perdía hasta una hora para atender a quien lo esperaba, incluso, fuera de agenda.

Esa atención que los pobladores calificaron como sensibilidad humana, es la que lo mantiene en las preferencias del momento.

Y la obra pública que no fue muy ostentosa, lo relanzan porque se construyó con inversión sencilla, pero de gran utilidad ciudadana.

Desde instalaciones de drenaje, hasta la colaboración con autoridades de otros niveles para desazolvar el dren Cedritos que inundaba comunidades en época de lluvia, hasta impulso al deporte y casas de la cultura para indígenas de Villa Juárez, que nunca se vieron, cristalizó para segmentos de la población que por años, no recibieron ni el saludo de los funcionarios de la Comuna.

Asi es la cosa.

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