De Golpe Bajo Por Francisco Rocha García

Faustino y Marcos Osuna, priistas para Culiacán y Ahome

Son acechados por empresarios, pero apoyados por priistas

En la práctica, no tienen adversarios con trabajo de peso

En el PRI que pelea por su supervivencia y porque no está para ir solo al combate, los militantes se enfrentan además de las malas prácticas internas, a la riña con personajes externos como los empresarios. Las plazas más grandes e importantes están bajo la amenaza del dinero de los poderosos que desean tomar por asalto las candidaturas. Ello augura una disputa entre las bases que no están dispuestas a ceder lo que les pertenece.

Culiacán y Ahome, se mueven entre los ojos de los codiciosos dueños de empresa que adoptan como una posibilidad, los huecos de las  puertas que les pudieran abrir las alianzas.

Es muy probable que entre a la contienda culiacanense, Manuel Tarriba, quien desde hace tiempo le salió el gusto por el poder político, le crezca el deseo de una propuesta de un grupo de amigos. Al parecer ya está obsesionado con la idea de suceder a Jesús Estrada Ferreiro.

Le echaron mucho aire algunos funcionarios del Gobierno del Estado.

Sin embargo, tendría que echar mano de recursos políticos torcidos, porque muy adelante del camino por la Presidencia de la capital sinaloense, está el diputado local Faustino Hernández Álvarez.

Difícilmente alguien puede llegar y quitarle un lugar que se ganó a fuerza. El líder de la Liga de Comunidades Agrarias, construyó en una ruta llena de obstáculos, un proyecto casi seguro.

Si los operadores del priismo, resuelven con justicia y con transparencia, no pondrá sobre la mesa otra carta que no sea la del legislador y campesino, que se curtió en las arenas políticas y sociales.

Un panorama similar se aprecia en Ahome. Jorge López Valencia, dueño de gasolineras insiste en que los priistas lo escojan como su abanderado. Quiere mover cielo, mar y tierra, pero sin gastar un cinco.

No encuentra la fórmula para convertirse en la burla de la militancia y se comenta que quiere que el gobernador Quirino Ordaz Coppel, le limpie el camino. Y aunque el mandatario tendrá una facultad decisoria, todo indica que la cosa no va por ahí.

Tampoco con Bernardino Antelo Esper, director del Instituto de Apoyo a la Investigación e Innovación del Gobierno del Estado, que se auto destapó recientemente. Sería lo mismo: un paracaidista en el tricolor.

La militancia le ven la “T” de traidor en la frente y no lo quieren ver en las boletas electorales, por nada.

La voluntad social y priista, se inclina por Marco Antonio Osuna Moreno para rescatar la alcaldía. Aseguran que es el único que sacará a “ese buey de la barranca”. Por eso le dicen el todo terreno. A menos que el Revolucionario Institucional se equivoque.

Pero la estructura humana,-la de a pie-  expresa que no está para eso y los directivos en sus evaluaciones internas, comparten esa coincidencia.

Están conscientes de que esta vez, no pueden tener margen para el error.

Saben que Marco Antonio Osuna Moreno, es de contacto con la gente. Es una figura de carne y hueso que siente lo que sienten los más jodidos. Lo respetan los de abajo, los del medio y tiene empatía con algunos de mero arriba.

Pero le molestan los soberbios y altaneros que con billetes, creen que lo pueden comprar todo. Por esa sencillez, lo siguen miles de hombres, mujeres y jóvenes en las rancherías ahomenses. Y en la ciudad, lo conservan como una esperanza cierta para recuperar el ayuntamiento.

De otro pretenso, Álvaro Ruelas Echave, ya no quieren saber nada los ahomenses. Como director del Instituto Sinaloense Física Educativa, se comenzó a adjudicar el mote del funcionario más mentiroso del gabinete estatal.

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