Jorge Alan Urbina Vidales sostuvo que los verificadores sanitarios de COEPRISS vigilaron que la preparación del “agüachile más grande del mundo” se realizara de acuerdo a las normas sanitarias y procurando se cumpliera, de manera estricta, con las buenas prácticas de higiene y manufactura. “Todo el personal que participó en la preparación del aguachile siguió las indicaciones que hicieron los verificadores sanitarios que estuvieron presentes durante su preparación, alcanzando un peso de 3 toneladas con 104 kilogramos imponiendo un nuevo Record Guinness”, dijo.
De hecho, para reconocer el Record Guinness, es requisito que se emita una declaración oficial de inspectores de salubridad que debe incluir la garantía de que la comida se preparó higiénicamente en todo momento, y era salubre en el punto en que fue distribuida para el consumo. Urbina Vidales explicó que dicha declaración debe estar avalada por las autoridades locales correspondientes, en este caso COEPRISS, y entregada en papel con membrete con nombre y detalles de contacto, confirmación de los detalles del evento y una explicación del papel realizado en el evento como institución sanitaria.
Tanto en le elaboración del “aguachile más grande del mundo” como en la Expo Feria del Ostión, todos los profesionales de la cocina y la nutrición que participaron portaron prendas de colores claros y complementos que todo buen chef, con manifiesta higiene personal, debe cumplir para evitar ser fuente de contaminación para los alimentos, aseguro Urbina Vidales. Los verificadores revisaron que todos los que intervinieron portaran gorros para cubrir el cabello, mascarillas o cubre boca, y guantes de látex lo que ofreció una correcta imagen de higiene en la indumentaria de cocina.
El biólogo y verificador sanitario Saúl López Sánchez, informó que la brigada de COEPRISS revisó e hizo análisis previo al evento de la planta proveedora del camarón, materias primas, insumos, instalaciones, hielo y agua a utilizar en el proceso de preparación del “aguachile más grande del mundo”. “El día del evento los verificadores vigilaron el cumplimiento de las normas sanitarias y las buenas prácticas de higiene en el área de elaboración y preparación de los ingredientes para evitar cualquier riesgo sanitario”, dijo.
Urbina Vidales aseveró que uno de los aspectos que se verificó fue que el personal portara la indumentaria adecuada: filipina de colores claros, cubre pelo, cubre boca y guantes limpios y desinfectados además de que nadie llevara accesorios ni joyería. Los verificadores revisaron también las condiciones sanitarias del equipo que se utilizó en la preparación del “aguachile más grande del mundo”. Observaron la limpieza y desinfección de mesas, tablas, cuchillos y otros enseres. “Vigilamos que en todo el proceso se cuidaran las buenas prácticas de higiene en cuanto al manejo de las materias primas y los ingredientes”, dijo.
Para el proceso todo el mobiliario fue dispuesto sobre tarimas, mesas y sillas evitando su colocación directa sobre el piso, y las tinas de preparación se lavaron y desinfectaron. “Los productos, aun estando en recipientes o cajas, no estuvieron directamente sobre el piso”, precisó. Los verificadores de COEPRISS cuidaron el cumplimiento estricto de la norma para garantizar la higiene y evitar cualquier tipo de microorganismo o contaminante que pudiera afectar el alimento. Incluso, durante la preparación, se cuidó también la temperatura ya que los productos del mar son altamente perecederos. Los ingredientes básicos del aguachile son camarones frescos, chiles y pepinos frescos, jugo de limón y tiras de cebolla. El platillo tuvo un peso de tres toneladas con 104 kilogramos.
Por último, expuso que la vigilancia de la brigada de COEPRISS, previa, durante y al término del proceso de preparación del “aguachile más grande del mundo” fue estricta para evitar cualquier riesgo sanitario y asegurar la higiene en su proceso de elaboración en el cual participaron alrededor de 300 estudiantes de gastronomía.