El desdén que el alcalde de Mazatlán siente al Congreso
Una señal muy negativa que obligó a no convocarlo más
Evadió concurrir a un escenario, con todo para salir airoso
La atracción ciudadana que causó La Gran Fuerza de México
Por segunda ocasión el alcalde de Mazatlán, Guillermo Benitez, desdeñó el punto de acuerdo que el Congreso del Estado aprobó para que compareciera y explicara sobre las probables irregularidades, que organismos civiles le imputaron en la construcción de unos condominios. De entrada envió una señal muy negativa que lo coloca como un político de baja estatura frente a las circunstancias que la sociedad demanda.
Es un mensaje que se enmarca aparentemente en la frase de “por mis pantalones hago lo que quiero”, no dimensionó tampoco el escenario que pudo aprovechar para resaltar en un foro como la Cámara de Diputados, especialmente cuando está dentro de la contienda por la gubernatura.
Es decir, despreció un espacio en el que pudo lucirse, al fin y al cabo que el Poder Legislativo no hace las veces de una Agencia del Ministerio Público que lo castigará de inmediato. En vez de salir airoso de ese tipo de acontecimientos, lo que hizo el edil del puerto es “echarle más gasolina al fuego”, en medio de los sentimientos de rechazo que crecen entre los pobladores hacia los gobernantes.
Aunque las autoridades camerales se portaron muy tolerantes, en voz de la Junta de la Coordinación Política, Graciela Domínguez Nava, cancelaron de manera indefinida la convocatoria. No le solicitarán de nuevo cumpla con su comparecencia.
Por el contrario, se abrió el proceso de acopio de información a través de la Sindicatura de Procuración y del Órgano de Control Interno. O sea, investigar directamente por su cuenta y con el apoyo de estas instancias que deben conocer a detalle el caso.
La diputada morenista y Coordinadora de su bancada, fundamentó que la determinación de ya no hacer otra convocatoria, es porque no se le observa un interés por venir a aclarar lo que le corresponde.
Realmente Guillermo Benitez, olvidó que la cortesía política y el respeto en las relaciones institucionales, son parte de la operación que se tiene que hacer para avanzar, incluso, sin pelearse con los contrarios y, mucho menos con los afines, visto ideológicamente.
No midió que el Congreso del Estado se puede convertir en lo que el compareciente quiera o modele.
Porque no hay registro alguno en la historia legislativa, de que alguien que acuda ante esa Soberanía, salga esposado o “en código” hacia las celdas. Todo estila a ser un intercambio de cuestionamientos y respuestas. Pero que sirve para interactuar ante la comunidad en lo que es una experiencia de libertad y democracia.
Un desfile militar con confianza.
Las columnas militares que integraron el desfile de este jueves y al que la Secretaría de la Defensa Nacional denomina “La Gran Fuerza de México”, atrajeron la atención de centenares de personas de todas las edades. E irradiaron una estela entre quienes se acercaron a tomarse fotografías con los elementos, de confianza y esperanza.
No se vio ese probable repudio que, vaticinaron algunos, habría luego del desaliento que les pudo ocasionar el pasado e inédito 17 de octubre. La disciplina y el poder que mostraron, generaron comentarios positivos. Y de que se cuenta con una institución comprometida con la Patria.