A 12 de noviembre del 2018
Entre priistas y cúpulas, podría librarse la última batalla
Con un proceso que inició bajo sospecha porque lo negaron a las bases, los jerarcas priistas entraron a renovar la dirigencia estatal en una condición de alto riesgo. Si el catorce del mes no llega a la mesa de inscripción una figura joven, con ideas que se adapten a los tiempos actuales, con mano firme pero enérgica, con esencia de militante, con capacidad y deseos de reivindicar el sentido de justicia, el jueves le echarán la última palada de tierra al PRI, donde será su tumba.
Y si como apuntan las cosas, el ex alcalde de Mazatlán, Joel Boucieguez o alguien muy cercano al círculo del primer priista del estado, es el destinatario de la convocatoria sin sudar la camiseta, de entre las mayorías que se mueven a pie, preparan a otro para hacerle frente.
De ser asi, entre la militancia y los “paracaidistas” se librará la última batalla. La de la vida o la muerte del organismo partidista.
El clima de encono interno, comenzó a crecer tras la salida del directivo Carlos Gandarilla Carrasco y de que el Delegado Nacional del priismo, Ricardo Barroso hiciera públicos los lineamientos. A los partidarios de “hueso colorado” los dejaron fuera porque el método de Asamblea de Consejeros y Consejeras políticos, no tiene nada de democrático.
Lo ideal y lo que se desechó de inmediato, fue la propuesta del mazatleco Jorge Abel López Sánchez, al pronunciarse con Consulta Directa a la Base. Al contrario, las cúpulas lo reprimieron y lo ridiculizaron. Empero, los miembros del Partido Revolucionario Institucional, las contrastantes condiciones por las que atraviesan y que recomiendan con urgencia abrir el proceso a todos.
Aseguran que debe tomar las riendas de la organización colapsada, un verdadero militante, a quien ya conozcan y tengan confianza.
Es necesario hacer llegar a la directiva, a alguien con energía y que realmente convenza por su trayectoria. A quien sepa qué hace, cómo trabaja y cómo es. A quien ya se sabe que es hombre o mujer de palabra. Este es el perfil que exponen.
Frente a los rumores de que se quiere sepultar al PRI, para respaldar en 2021 a candidatos a los diferentes cargos de elección popular que se disputarán, pero de entre políticos que militan en otros partidos, entre los que estará la gubernatura, las bases estén en alerta.
Especialmente en una coyuntura, en que los puestos, de todo el universo que estarán en juego, en poder de los morenistas y sus beneficiarios colaterales.
El catorce se conocerá las líneas de las rutas que le quedan y que tomará el priismo: volver a la vida o el deceso.